Me desperté en mi cama y la cabeza me daba vueltas, me dirigí al cuarto de Jessy y no estaba, entonces recordé que se había quedado con Jeison, pero era lo único que recordaba, nada más, no sabía cómo había llegado a casa, vino a mi mente el recuerdo del extraño con el que tropecé en el baño y luego vi en el parqueo, pero nada más, que habrá pasado? Porque me sentía así si no había tomado?, acaso aquel extraño me drogo? Y si me violo?
Dios, todo tipo de cosas paso por mi mente, el sonido del teléfono me saco de mis pensamientos, era Jessy.
-Leanny: hola.
-Jessy: como estas cachorrita, yo bien, pase la mejor noche de mi vida.
-Leanny: yo, yo, estoy algo confusa, no sé cómo ni a qué hora llegue anoche.
-Jessy: qué?, pero si casi no tomaste, oh te fuiste con algún tiniebla a escondidas de mí y te pusiste traviesa?
(Risa picara)
-Leanny: nooo, ya déjame descansar, desperté hace un momento y aun quiero dormir.
-Jessy: ok chica traviesa, solo te llamaba para decirte que me quedare todo el finde con Jeison, así que no me esperes.
-Leanny: ok, ok, haz tu vida y déjame ya.
-Jessy: besos.
-Leanny: besos.
Colgué el celular y me dirigí al baño, me sentía realmente mal, me dolía la cabeza y unas nauseas horribles.
Todo el fin de semana me la pase de la patada, vomitaba todo el día, no podía sostener nada en el estómago, me dolía la cabeza y todo me olía mal, el lunes cuando Jessy regreso, me encontró acostada.
-Jessy: pero que te pasa amiga? Te ves muy mal, acaso estas enferma?
-Leanny: si, el sábado amanecí de muerte y esta es la hora que no se me quita.
-Jessy: ummm, si era así porque no me dijiste, habría venido de una vez a cuidar de ti.
-Leanny: no quería interrumpir tu celebración, además creí que en cualquier momento se pasaría el malestar.
-Jessy: pero que tomaste?, hay que ver un médico, estas pálida, pareces un fantasma.
-Leanny: gracias por el apoyo moral.
-Jessy: hablo en serio, debemos ir a ver un Dr.
-Leanny: si mañana sigo así iremos, te lo prometo.
El lunes me la pase igual de mal, Jessy decía que quizá estaba intoxicaba y yo trataba de hacer memoria para saber que pude haber comido o bebido que me causo todo eso, a mi mente venia aquel extraño hombre del club, trataba de hacer memoria de si paso algo con él, pero no lograba recordar nada, solo sus ojos venían a mi cabeza, esos ojos mirándome de manera seductora y misteriosa.
Amaneció el martes y amanecí mucho mejor, deje de vomitar y de repente tenía un apetito de comerme un barril, me fui a mi trabajo, trabajo en una constructora de asistente, mi jefe es uno de los mejores ingenieros arquitectos de toda la ciudad, siempre hacemos los más grandes proyectos, subí al ascensor para ir a mi oficina y en el pasillo uno de los pasantes me dijo que el ingeniero me estaba buscando con afán, mi jefe es muy intenso, pone a todos nerviosos, trabajamos bajo presión, él es muy exigente, a eso se debe todo el éxito que tiene.
Deje mi bolso en mi oficina y de inmediato me dirigí a la oficina de mi jefe, toque y el en seguida me indico que siguiera.
-Ing. Alarcón: Leanny, llegaste 10 minutos tarde, te lo voy a descontar.
-Leanny: disculpe, he estado enferma desde el sábado, hoy amanecí bien pero ayer estaba muriendo.
-Ing. Alarcón: déjate de flojeras, que esta empresa está a punto de quebrar y tú con tus lamentaciones.
(Lo miro con una ceja alzada)
-Ing. Alarcón: tengo un trabajo para ti, y espero que no te enfermes para esta noche.
-Leanny: de noche?
-Ing. Alarcón: si en la noche, es eso o te descuento las horas que he pasado esperando por ti hoy.
-Leanny: pero solo fueron 10 minutos!!!!!!
-Ing. Alarcón: se sintieron como 10 horas, así que iras. Este cliente es nuevo, solo está disponible por las noches, necesito que tomes apuntes de su requerimiento, él quiere construir una mansión y me contacto de manera directa, así que toma bien los requerimientos y mañana empiezas hacer los planos para cotizar lo antes posible.
-Leanny: okay, algo más.
-Ing. Alarcón: si, por favor maquíllate, estas descolorida.
-Leanny: le dije que he estado enferma.
-Ing. Alarcón: enferma o muerta me da igual, el caso es que no quiero que vayas a ver al cliente con esa cara.
-Leanny: es la única que tengo.
(Me mira con duda)
-Ing. Alarcón: ya sal de mi oficina y ponte a trabajar, no te pago para que me cuentes tus penas.
-Leanny: si señor.
Mi jefe me explota, en verdad explota a todos, pero paga muy buenas comisiones con los proyectos, eso hace que me sienta mejor.
Ya a las 6 de la tarde estoy a punto de salir, echo un vistazo a la carpeta que me entrego mi jefe y veo que la cita con el cliente es a las 8 de la noche, no puede ser, dos horas, si mi jefe me ve aquí querrá ponerme hacer algo hasta que llegue la hora, mejor me voy y hago tiempo en algún centro comercial.
Llamare a Jessy para saber si quiere acompañarme.
-Leanny: hola, hola, Jessy me oyes?.
-Jessy: hola amiga, como sigues?
-Leanny: bien. Oye quiero saber si quieres ir a ver un cliente conmigo, la cita es a las 8 de la noche, el ingeniero me envió.
-Jessy: lo siento cachorrita, hoy hago horas extras, ya sabes, tuvimos muchos gastos.
-Leanny: okay, iré yo, gracias por nunca hacer nada por mí.
(Pongo voz quebrada, simulando llorar)
-Jessy: oh pobre chica, cuidado y te come el Tigre.
-Leanny: me comerá y lo lamentaras.
-Jessy: okay, estoy trabajando, háblame cuando llegues a casa del cliente y mándame la ubicación para saber dónde mandar a recoger tus restos.
-Leanny: okay, adiós.
Cuando colgué la llamada, me dirigí a un mall, fui a comer algo, y a las 7:00 salí para la dirección dada, cuando llegue al lugar era un sitio hermoso, inmenso, pero muy alejado de la ciudad, la tarjeta decía Ángel Moor, baje del auto, camine hasta la puerta y antes de tocar el timbre un señor alto y delgado me abrió la puerta, el tipo llevaba esmoquin n***o, cara seria, ojeroso, manos muy blancas y voz gruesa.
-Mayordomo: soy el Mayordomo,
(Se presentó)
-Mayordomo: pase adelante señorita burgos.
-Leanny: gracias, como es que sabe mi nombre.
-Mayordomo: su carnet lo dice. Oh esa no es usted?
-Leanny: oh, sí, sí, que tonta, claro el carnet.
-Mayordomo: pase, el señor Moor la está esperando, quiere algo de tomar?
-Leanny: no, gracias, estoy bien.
-Mayordomo: siendo así, sígame.
Caminamos por un pasillo lleno de cuadros de hombres de distintos tiempos, todos parecían familiares, pues sus rostros eran casi iguales y la variación era la ropa que iba de época en época, miraba las decoraciones, tenían antigüedades que solo en un museo se podían conseguir, estaba sorprendida con todo lo que tenían, una especie de museo personal tenia este enigmático señor Moor.
-Leanny: a su jefe le gusta coleccionar antigüedades?
-Mayordomo: algo así.
-Leanny: todo aquí es una reliquia.
-Mayordomo: es aquí, por favor pase y tome asiento, el señor Moor vendrá en seguida.
Antes de que pudiera decir algo, voltee y ya el mayordomo no estaba, mire todo lo que había en aquel estudio, y la verdad que no entendía de donde este señor saco tantas cosas de tiempos tan antiguos e incluso países lejanos.
Me senté a esperar al señor Moor como lo índico el mayordomo, cuando de repente un aroma familiar vienen a mí, un aroma que lo había olido en otro lugar pero no sabía dónde.
Ángel Moor: Señorita?
La voz detrás de mi helo mi sangre, al darme la vuelta, era el, el señor del club, su mirada se clavó en la mía, y otra vez quede sin poder decir nada.
-Ángel Moor: Se Siente Bien?, Oh siempre es así?
-Leanny: disculpe, solo que me sorprendí de verlo, no creí que fuera usted.
-Ángel Moor: acaso espera ver a alguien más en mi casa?
-Leanny: no es eso, es solo, bueno ya no importa, fui enviada para tomar sus requerimientos de la mansión que desea que construyamos para usted.
-Ángel Moor: aquí en esta carpeta esta todo, el diseño, los planos, las medidas exactas, todo, solo quiero que lo construyan no importa el costo.
Tome la carpeta, al tomarla nuestras manos se tocaron por accidente y siento corriente correr por mis venas, me descompense y perdí el conocimiento.
Desperté al día siguiente y estaba en la casa, otra vez no sabía cómo había llegado allí, Jessy no estaba y mi jefe había dejado un extraño mensaje en mi celular de que me daría el día libre por mi estado de salud, no sé qué había pasado, no sé qué cosa tenia, mis recuerdos estaban borrosos, recordé la carpeta y la fui a buscar al carro y no estaba ahí, llame a mi jefe para decirle que la carpeta debía mandarla a buscar a casa del señor Moor, pero mi sorpresa fue grande cuando él me dijo que anoche mismo la lleve a su casa, la deje y me fui de inmediato, y que luego enferme otra vez.