― Creo que yo puedo ayudarte en eso ― habló Diego sonriendo un poco, pues tal vez ella le serviría para su venganza. ― ¿Tu ayudarme? ― pregunto Karen desconcertada. ― Si te puedo ayudar si así lo deseas ― le dijo Diego sentándose a su lado. ― ¿Sabes? Yo soy el esposo de Violeta ― respondía Diego tratando de sonreír. ―Tú eres el famoso Diego, ¿verdad? ― habló Karen un tanto desconcertada. ― Lo soy y, al igual que tú, quieres venganza ― habló Diego haciendo que ella lo mirara. ―¿Qué obtendría a cambio?—habló Karen, interesada en aquella venganza. ― Depende en lo que tú me ayudes, piénsalo. Si me ayudas, te daré una buena suma de dinero ―le dijo Diego tratando de convencerla. ―Lo pensaré ―respondió Karen, pues pensaría aquella oferta. ― Te dejo mi tarjeta si lo piensas mejor

