Alexander —Fuiste un hombre difícil de contactar este fin de semana —dice Christian desde el extremo de la mesa del comedor. —Pasé unos días en un yate. Existen indicios de que un hombre es mortal si sabes dónde mirar. Esta noche, la sirvia está recocida. Al morder el pescado, sé que hay una grieta en la fachada de Christian Geroux. Este fin de semana, yo mismo sentí las grietas en mi interior estando con Jinny. Al pasar tiempo con ella y sus amigos, me di cuenta de que me importaba menos mi necesidad de conquistar y reclamar cada propiedad que Mischa hubiera siquiera mirado de reojo, y más ella. —No sabía que fueras un hombre de mar. —Mischa, frente a mí, ataca su pescado como si todavía estuviera vivo y él deseara que lo estuviera. Al igual que yo, lleva traje; el suyo es de un gri

