Alexander No es la primera vez que intento abrir una puerta nueva en mi vida; ni metafórica ni literalmente. Tampoco es la primera vez que el camino está completamente bloqueado. —¿Cuánto tiempo tomará esto? —le ladro a mis auriculares Bluetooth, pateando la pila de bloques de cemento que obstruyen la entrada del almacén. —Depende. Los documentos que compartió sobre sus padres no daban mucho de donde tirar. —El acento norirlandés del otro hombre me irrita los oídos. —Entonces busca otras fuentes. Tú eres el investigador. —Las telarañas cubren mis manos mientras levanto un ladrillo y lo coloco a unos metros de distancia. —No se puede ir por ahí preguntando si personas muertas estuvieron involucradas en actividades ilícitas. Me echo la corbata por encima del hombro mientras me inclino

