Adriana Por la mañana me desperté temprano, se sentía raro estar en un lugar diferente, me sentía perdida pero a la vez en casa. Alexei había despertado una parte nueva en mi y me aterraba, sabía que esa parte de la cláusula estaba clara, mutuo acuerdo pero si fui una tonta, no debí detenerlo. Me puse de pie y me di una ducha, tenía que despejar todos mis pensamientos, no podía caer, no permitiría crear lazos con el, no me enamoraría por el bien de los niños. Me puse en vestido color vino y unas sandalias negras, dejé mi cabello suelto y salí de mi habitación. Todo estaba en silencio, me acerque a la puerta de Alexei y toque esperando que hubiera regresado en la noche pero no respondieron, abrí la puerta pero no había nadie, cerré la puerta justo en el momento en que Emma iba saliendo

