Capítulo 3

1379 Words
Adriana El mar se ve tan calmado, no hay nadie en la costa y menos en el mar. Inspeccionada todo desde la barandilla del barco en el que íbamos. Sentí unos brazos rodearme y cerré mis ojos por inercia, mi corazón comenzó agitarse y mi respiración comenzó a faltar. El mar comenzó a moverse como si hubiera una corriente demasiado fuerte, no entendía lo que pasaba y una explosión se escucho, estaba en el mar, tratando de salir a la superficie, no sabía nadar y no lograba salir. De nuevo unos brazos me tomaron logrando llevarme a la orilla, abrí mis ojos y ahí estaba el, un hombre de ojos verdes y una barba leve sobre su rostro. La alarma comenzó a sonar haciéndome sobresaltar, me sentía agitada no entendía el sueño y mucho menos sabía porque había soñado con ese hombre. Me frote el rostro enojada, me puse de pie y camine hasta el baño, vivía en un departamento chico pero cómodo, solo era una habitación, sala cocina y un baño y para mí eso bastaba. Me di una ducha durante un largo rato, me puse el uniforme y prepare un sándwich para desayunar. Después de un rato salí rumbo al hospital, 5 días me quedaban ahí y debia dejar todo en orden, camine durante un rato ya que vivía demasiado cercas y por ello no tenía problemas con el traslado. -¿Como te fue en la noche?- pregunto Cristi apenas y entre al hospital -Por lo visto nada bien- menciono Federic cuando me vio andaba cansada no había dormido bien y eran las 9 de la mañana -Tuve una noche algo entretenida- mencione pensando en esa familia que aún me tenía impactada, la pequeña era una niña encantadora aunque se comporta como una niña más grande, el niño era precioso aunque por su situación no había podido entablar una conversación con el y el padre, el simplemente era impactante. Tenía aires de arrogancia y frialdad pero conmigo se porto de una manera diferente, algo amable, no voy a negar que es guapísimo, alto con buen cuerpo, su cabello castaño y ojos verdes, una barba de días, simplemente era guapo. Jodidos italianos, ¿Porque la mayoría tenían que ser guapos? Estaban sacando una Adriana que nunca imagine, en México ni de broma era así. -Por lo visto algo ocultas- mi amiga me sacó de mis pensamientos mientras íbamos en el ascensor -Estas loca, pero ustedes, no se... - los analicé- ambos se divirtieron anoche, ¿Parejas diferentes o por fin lo logró? - le pregunté a mi amiga y ella se puso roja de la pena- Por Dios lo logró- grite y ella me hizo señas de que guardará silencio -Callate, no vas a negar que es guapo- lo señaló y el sonrió ladino -Lo es- admiti -También es bueno en eso- mordió su labio -Si quieres te muestro- sonrió burlon y negué varias veces -Pero claro que no- lo mire indignada- Hay códigos- ambos rieron- Tengo que revisar un paciente, nos vemos en un rato- mencione saliendo -Voy contigo necesito revisar al pequeño Leo Ivanov- lo mire sorprendida- Como te quedan pocos días el señor Renov quiere que tome el caso- se encogió de hombros y suspire -Nos vemos después chicos- Cristi se fue y nosotros caminamos hasta la habitación. -¿Porque tanta preocupación en el paciente? Solo tuvo apendicitis y estará bien en unas horas- mencione y el suspiro -Digamos que para el hospital es importante conservar ese tipo de pacientes- llegamos a la puerta y entramos. -Quiero helado- hizo un mohín -No puedes, estás en el hospital y eso no se permite aqui- hablo tranquilo mirando el celular -Tampoco puedes usar el móvil y aún así lo usas, quiero helado- grito y yo suspiré -Buenos días pequeño- hable atrayendo la mirada de los dos- Ya nos conocíamos pero no me había podido presentar- me acerque a él y comencé a revisarlo- Soy la doctora Jones, pero puedes decirme Adriana- el me miro y yo sonrei -Soy Leonardo- asentí- Quiero helado- exigió y yo negué sentandome en la silla que tenía a un lado -No es posible, verás tuvimos que pasarte a cirugía y debes esperar una semana para consumir helado- hable tranquila y el negó -Quiero helado, no me importa si una doctora me dice que no puedo ellas son malas, unas brujas- hice una mueca y mire a Federic quien había soltado una risa -Lo son- acepto mi compañero -Te callas- lo señale -No le digas eso a la doctora Leonardo comportate- hablo su padre y yo suspiré regresando mi mirada al niño -Leo.... ¿Te parezco una mala persona?- me miro detenidamente -No me dejas comer helado- asenti -Ni te dejaré, me preocupo por ti- el negó y me sacó la lengua -Bruja- su comentario me dio risa pero me la aguante y puse mi rostro triste -Fede, escuchaste el sonido de mi corazón, se ha roto- me permití soltar un par de lágrimas y el niño me miró preocupado- Soy mala Fede- cargue un poco de pena en mi voz -Lo siento, no queria hacerte llorar- me miro preocupado- no llores eres linda- sonreí un poco -Necesitaré que reparen mi corazón- el asintió -Pero no soy doctor, ¿Qué puedo hacer? - pregunto y yo puse mi dedo en la barbilla -Los besos de los niños son curativos, podrías besarme y así reparar mi corazón- sugerí y el sonrió, me acerque a él permitiendo que dejara un beso en mi mejilla -¿Ya estas mejor? - pregunto y sonreí -De maravilla serás un excelente doctor pequeño- deje un beso en la frente de Leo- Además de guapo- le guiñe un ojos- Señor Ivanov, todo está en orden y no pasará de esta noche para que le den el alta, cualquier cosa que se le llegue a ofrecer mi compañero el doctor Federic Rinks se quedará a cargo- mencione mirando al padre del niño quien había estado escuchando todo mi juego con su hijo. -¿Porque no se hará cargo usted? - pregunto elevando una ceja y yo suspire -Si quiero que tu seas mi doctora- me miro -En unos días termina mi contrato pero le aseguro que el doctor Rinks es muy bueno en el área- El señor Ivanov asintió y después de despedirme del pequeño salimos de la habitación. -¿Qué fue eso? - pregunto mi compañero al salir -¿A qué te refieres? - estaba confundida -He visto como tratas a los niños pero con el fue diferente, con ninguno has sido de esa manera- se detuvo en la puerta de su siguiente paciente -Estás diciendo tonterías trato a todos por igual, tengo que seguir con mis pendientes nos vemos- no deje que siguiera hablando y es que ni yo sabía que me pasaba con ellos pero era como si me saliera natural actuar así. El resto del turno había pasado, mis pacientes estaban bien, el pequeño Leo fue dado de alta y yo adelante mis pendientes lo que a Renov lo tiene molesto y es que no se que le pasa que últimamente está peor que antes. -Van a prepararte una cena de despedida aquí en el hospital- menciono Cristi mientras comíamos -No entiendo el motivo- mencione y ella mego -Nadie quiere que te vallas pero sabemos que tiene que ser así, por cierto don amargado están cada vez peor- asenti -Tienes razón se que me odia pero ¿Tiene que ser tan grosero? - sonreí mientras platicamos -Siempre he creído que le gustas- menciono y yo negué -Eso es imposible- bebí un poco de limonada -¿Porque? Eres una sexy doctora, una mexicana con curvas, y ya sabes lo que dicen, las mexicanas somos candentes- su comentario me hizo reir -Eres caso perdido, en fin el no es mi tipo, un idiota como William y ya sabes lo que pienso-se quedó callada y suspiro -Te voy a extrañar- sonrei -Cristi seguiré viviendo aquí solo que ya no podré trabajar en un hospital, tal vez tenga que ser cajera, auxiliar en el supermercado o aplicar el típico mexicano limpiar parabrisas en el semaforo- ambas soltamos una risa y ella nego. -No tienes remedio Adri- terminamos de comer y regresamos a nuestras labores.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD