Habían transcurrido un par de meses desde que habíamos quedado oficialmente en estar en una relación. Durante todo este tiempo, muchas cosas habían cambiado. Ser su novia, era muy diferente a cuando sólo éramos amigos, ahora todo era mucho más… no sé cuál sería la palabra, ¿intenso? Por un lado, Igor se había convertido en mi todo, en todo lo que me importaba. No sólo era mi novio, era mi amigo, mi compañía, en quién podía contar para todo y quién siempre estaba pendiente de mí y de cualquier cosa que necesitara. Él tal vez, se preocupaba en exceso por mis cosas y me sobreprotegía, ahora muchísimo más que antes y a veces, peleábamos por eso, pero no era nada que no se pudiera solucionar. También en casa, cambiaron muchas cosas. Igor me dijo que podía cambiar lo que quisiera, porque decía q

