-No te creo nada.-Dijo Juan Esteban en un tono de burla y fruncí el ceño. -Yo menos, ese día lo decíamos en broma, pero ya sabes, del dicho al hecho, hay mucho trecho.-Dijo Ana María y la miré alterada. -¿Insinúan que miento?-Ambos asintieron al unísono y lo peor, es que no sólo lo hicieron ellos, también los chicos de la pandilla, porque estábamos todos reunidos, ya que se habían estado quejando mucho porque desde que me fui, he regresado pocas veces, pero es que en realidad he estado muy ocupada en la escuela, debo salvar mi promedio para no reprobar el año, pero de igual forma vendría más seguido. Les había dicho que estaba en “algo” con Igor, lo planteo de esa manera porque aún no hemos quedado en nada oficialmente, pero estaba sucediendo algo que me tenía inmensamente feliz, pero m

