Irreversible Aún intento recordar la cronología exacta antes del desastre, porque a mi mente rota, le costaba armar los momentos, pero recuerdo estar, esa mañana de martes, tirada en el piso de la sala, en pijamas y abrazando una almohada, intentando mitigar un poco el dolor que inundaba mi pecho, pero era imposible, insoportable y sentía mucho miedo, porque creí que no lo podría soportar, era algo que me superaba. No había podido dejar de llorar y mi cabeza quería estallar. Es que incluso, me costaba respirar, moverme, la vida misma me pesaba y es que en verdad, ya no tenía sentido nada, no cuando había perdido lo único que me importaba. Me encogí en el piso, abrazando mis rodillas y bebí el restante de la enorme botella de whiskey que había estado bebiendo sin parar desde la noche ante

