Recuerdo despertar más tarde esa noche, en los brazos de Igor y al moverme, porque ya me sentía recuperada por completo y más, sentía mi estomago rugir del hambre, porque no había ingerido nada desde unas 24 horas atrás. A pesar de esto, no me moví, porque Igor me apretaba fuertemente hacia él y yo… sentía que volaba. Sentir su olor, su respiración, la calidez de su pecho o la firmeza de sus brazos al sujetarme. Sentí miedo, por un lado, por la forma en que me sentía y más, al tener tanta cercanía, al estar abrazados por completo, si Danna llegara… mejor no, debemos separarnos, aun cuando esto me duela tanto. Me separé un poco y al hacerlo, moví un poco a Igor y me lamenté internamente, por hacerlo. -Niña. -Igor. -Duerme otro rato si quieres, yo haré algo de comer.-Asentí, y odié cuand

