Valentina, dos meses antes de morir: Valentina tenía anemia, además de un muy fuerte resfriado. Debía subir al menos cinco kilos para estar en su peso ideal. Marko la tomaba de la mano y le acariciaba la frente. El doctor acababa de marcharse y le dejó instrucciones, así como medicamento. Marko estuvo por horas cuidando a la joven, tuvo tiempo de ir a comprar comida cuando abrió la nevera y lo único que encontró fue una manzana podrida y un yogurt caducado. Mientras organizaba la compra en la cocina preparó un caldo y después, terminó limpiando el piso; así pasó a lavar el baño y por último subió a los cuartos para organizarlos. Terminó dejando la casa reluciente. Y encontró los papeles que Valentina le había robado. Pero decidió volverlos a dejar donde ella los escondió. Volteó

