Aliss corre, no desea ir a la mansión, no desea ver a nadie, no desea respirar, se siente inmensamente sola, quiere aislarse de todos, por eso en su afán de alejarse de todos camina por la zona rocosa de Adelaida adentrándose en terreno montañoso, sus ojos están empapados en lágrimas y su corazón cargado de dolor. Empieza a creer que la felicidad no se hizo para ella, está llena de odio y de impotencia, odio con la vida, odio hacia ella misma por no ser capaz de ser fuerte. Finalmente se sienta en la cima desde lo cual se ve un peligroso acantilado. Cree que lo mejor es acabar con todo su dolor de una vez. Acabar con una vida llena de fracasos y decepciones. A su mente empiezan a venir los amargos recuerdos de la violación que sufrió por parte de Peter, luego su boda frustrada con Jere

