Capítulo 2¿Quién demonios eres?

1166 Words
Esto parece una escena de terror, la chica corriendo por el bosque descalza ya que un tipo la quiere matar, pero en mi caso es mi propio esposo quien lo quiere hacer. Me adentro demasiado en el bosque; esto ya no es una lluvia, sino un diluvio. Los truenos hacen que me estremezca y me caiga en repetidas ocasiones. Mi mano me duele horrible, pero aquí no puedo darme por vencida, tengo que escapar, tengo que alejarme de Paolo y de toda esta mierda. Escucho balazos, muy cerca. Es lo típico de ese bastardo, jamás ha sido bueno con ello; cuando mis padres vivían y era invitado para ir de caza, siempre terminaba humillado por mí, jamás le agradó que una simple chica le ganara en algo tan simple. - ¡Te encontraré estúpida! Joder, debo de apresurarme. Me detengo un poco y veo que me estoy acercando al castillo que hace unos instantes vi por la ventanilla; estoy un poco cerca de una puerta y como puedo trato de abrirla. Ruego por que no esté atorada o algo parecido. Pero mi sorpresa es que al girar la perilla esta se abre rápidamente. Un relámpago me hace gritar de susto, será mejor que entre y me esconda. Me hacía una idea de que el lugar estaba en ruina o que lo encontraría abandonado, pero para mi sorpresa hay velas por doquier; otro relámpago cae e ilumina el lugar. Al parecer estoy en una de las salas, hay enormes ventanales que dan vista hacia un jardín que se ve muy descuidado, sigo caminando con cautela, buscaré un lugar para esconderme y cuando pase un rato me largaré. Todo me duele y comienzo a sentir frío. Tengo que ser demasiado cautelosa para no hacer ruido. Pero afuera escucho otros tres tiros y los gritos de Stefan. - Mierda – digo en voz baja Comienzo a correr y entro a lo que parece ser la cocina, tomo un cuchillo y me meto debajo de la mesa, como puedo me encojo y trato de calmar mi respiración. A lo lejos escucho pisadas, pero eso debe ser de un perro. - Joder estoy frita – murmullo Otro tiro y cristales rotos. Estoy asustada, mi fin está muy cerca y yo moriré de la peor forma. - ¡Dante! – una voz que me deja perpleja, es tan varonil que me hace reaccionar - ¡Ahora! Los salvajes ladridos del perro son potentes, es una r**a grande y de ataque por lo que escucho. Cae otro relámpago y a la par otros tiros. No puedo mas y suelto un grito y tiro el cuchillo. Demonios. Tengo que buscar la salida para salir de aquí, pero alguien me toma por el tobillo y me arrastra, mis gritos son de temor. - ¿Quién eres y que haces aquí? – la misma voz que escuché hace unos instantes Me pongo boca arriba y como puedo me arrodillo ante el. - Por favor no me entregue, el me quiere matar – le suplico No logro ver su rostro, es demasiado alto, sólo lleva unos pantalones de pijama. Otro relámpago cae e ilumina la cocina, el hombre lleva vendas en la cabeza y en la cara, una de ellas se ha manchado de sangre. Siente mi mirada y baja la cabeza, creo que me está evaluando si me mata primero a mi y después a Stefan. - ¿El te hizo eso? – imagino que ha de tener el ceño fruncido Asiento - Por favor no me entregue… yo - Espera aquí – dice y sale de la cocina Logro mirarle la espalda y sus brazos tatuados. Es como si una estatua griega hubiese tomado vida y… ¿Lleva un arma en …? Quiero ver que esta pasando, de pronto ya no se escucha ruido, ni ladridos del perro. Así que voy directamente hacia donde se fue el hombre. Las puertas están abiertas y solo alcanzo a ver a Stefan quién mira hacia donde estoy - Solo la quiero a ella, a ti te perdonaré la vida por ser un gran anfitrión – brama Stefan - ¿Quién te dio el derecho de entrar en mi propiedad? - Yo, Sabes perfectamente que Paolo Barzini no da explicaciones El hombre comienza a reírse y saca su arma para dispararle en el pie, un tiro limpio y perfecto, los gritos de Paolo son una canción para mi - ¡Bastado! - ¿Qué quieres? - A esa puta que tienes en tu casa, entrégamela y nos largamos de aquí El hombre gira a verme, algo en el ha cambiado; lleva una máscara y al igual que Paolo se ha colocado unos guantes, pero por una extraña razón a él le queda todo perfecto. - No – finalmente dice – Ella se queda conmigo, ahora largo. Al parecer Paolo no quiere darse por vencido, corre hacia él y le da un golpe en el pecho, pero parece que no le ha hecho daño. Lo sujeta por la muñeca y de un solo movimiento se la rompe, los gritos de Paolo son inminentes. Los siguientes minutos fueron como un rayo, fuerte y rápido. Miré como lo sujeto por el cráneo y lo azotó contra el piso. - ¡Su cráneo estaba partido en dos! – eso es imposible, mi cuerpo temblaba a horrores, debo alejarme de este lugar. Comencé a caminar despacio, pero mi instinto me hizo que parara; ahí estaba el perro. El imponente gran danés de color n***o estaba demasiado quieto, traté que no oliera mi miedo, pero en un instante el perro comenzó a ladrarme e hizo que retrocediera lentamente. - Lindo perrito – dije – No soy mala, mira – me señalé para que viera que no le haría daño Pero el imponente perro caminaba hacia mi, mostrándome su gran dentadura. – Joder, moriré esta noche en manos de la Bestia y de su hermoso perro – cerré los ojos para prepararme para el ataque, hasta que mi espalda chocó contra el pecho de él. - ¿Quién eres? ¿Quién te mandó aquí? ¿Eres una viuda negra? – mi cuerpo seguía tembloroso - ¡Responde! – su orden hizo que brincara de susto Lentamente giré hacia el y bajé la mirada. - No soy ninguna viuda negra, soy una don nadie – respondí muy bajo - Cuando me respondas siempre mírame – de nuevo otra orden Hice lo que me pide, levanté la cabeza, pero solo miré su enorme pecho y unos enormes brazos llenos de tatuajes, resto de sangre y eso es… me entraron las ganas de vomitar, los mareos se hicieron presentes y mi mano sujetó fuertemente de su cadera. - Lo … lo… siento – todo comienza a dame vueltas – Soy Vitoria Bonanno y acabas de matar a mi esposo Paolo Barzani – me falta la respiración – me salvaste de una muerte inminente … - el pecho me quema – y … Lo que pasó después no lo recuerdo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD