Narrador omnisciente Sarah quiso poner los ojos en blanco cuando su padre apareció. Él acababa de arruinar un momento y odiaba eso, porque tendría que ponerse a trabajar de nuevo. De todas maneras no podía comportarse enojada con él, principalmente porque no tenía idea de que ella quisiera coger con la chica presente, así que lo mejor que haría sería fingir. —Hola papá —dijo con una sonrisa inocente mientras se ponía de píe. —¿Que hacen tan lejos de la casa? —preguntó mientras se acomodaba el traje. Levantando una ceja en dirección de ambas. —Estamos haciendo ejercicio ¿Tu que haces aquí? —Nada, solo estaba hablando por teléfono y terminé aquí —responde mirando el lugar ¿De quienes son? —preguntó mirando a ambos perros —Míos, señor —dijo Michelle aclarando su garganta—. Le había pedi

