Alexia:
- ¿¡Que qué mierda haces aquí, Alexia!? -grita Nicolas
- ¿Qué hago aquí? pues obviamente ayudándote-digo obvia e indignada por cómo me habló.
-No necesito tu estúpida ayuda-dice-tenías que haberte quedado en la habitación.
- ¿¡Para que me mataran!? -le grito enojada.
- ¿De qué estás hablando? -
-Una mujer tocó la puerta de la habitación y me quería matar con la maldita pistola que tengo en mi estúpida mano-le digo mientras muevo la pistola en su cara- y si yo no supiera defenderme me hubieras encontrado muerta, imbécil.
Su cara paso del enojo al horror en un segundo, creo que imaginó como sería encontrarme muerta, que bueno que pensó eso.
-Y si no necesitas mi ayuda, pues me largo de esta maldita casa-le informo, el niega desesperado, sus guardias me miran como si estuviera loca y yo solo doy la vuelta para irme caminando.
-Perdóname Alexia, no, lo siento, ¡espera!, no te vayas-me suplica mientras me persigue.
Solo camino sin hacerle caso, no le respondo porque cuando me enojo actúo y luego pienso, después digo algo que daña a alguien y más tarde me arrepiento, y soy orgullosa, yo no pido perdón primero me tienen que pedir perdón a mí. Entro a la habitación, veo que la mujer no está, no le doy importancia, cierro la puerta después le pongo seguro, me quedo pegada a la puerta para escuchar todo lo que él me diga.
-Alexia no cierres la puerta, por favor-dice mientras mueve el picaporte y después susurra- busca la llave.
-Si abres la puerta con lo que sea, me voy a ir, te lo aseguro no importa-le digo dirigiéndome a la cama.
-Pero...por favor...solo...por favor
-Adiós-digo y me dispongo a dormir.
[♧]
Me despierto porque me dio hambre, veo la hora en un reloj de pared, son las 11 de la noche, no me interesa tengo hambre. Me levanto de la cama y me dirijo al baño, hago todo lo necesario, abro la puerta y saco la cabeza para ver si hay alguien. Me asusto al ver un cuerpo al lado de la puerta, pero me calmo al ver que respira. Me acerco y me sorprendo al ver quién es.
- ¿Nicolas? -
Mi corazón se acelera al saber que él se quedó esperando a que saliera, Aww que tierno pero que incómodo debe ser dormir ahí.
-Nicolas-lo muevo- Nicola ¡aah!
Me asusté cuando me agarró del brazo y me acercó a su cara, al ver que soy yo, sonríe.
-Por fin abriste la puerta-dice alegre pero cansado.
- ¿Por qué te quedaste aquí? -
-Estaba esperando...que tú...salieras-dice bostezando.
-Entra a mi habitación-le digo y el me mira raro-no me mires así y entra antes de que me arrepienta.
Él se levanta, corriendo entra y se tira a la cama envolviéndose con la sábana, yo solo río bajito dando la vuelta para ir a la mega cocina.
- ¿A dónde vas? -pregunta angustiado.
-Tengo hambre e iré a la cocina-le digo-duérmete que volveré.
Es tan lindo, espera ¿qué?
Me detengo a mitad de camino y muevo mi cabeza ahuyentando ese pensamiento loco y extraño. Yo no puedo pensar eso ¿O sí?