Ciara ¡DESPIERTA! —gritó Alena en mis oídos, mi despertador, sacándome de golpe de la cama. En serio, adoro a esta niña, pero la forma en que me despierta es literalmente fatal. Aunque estaba despierta, mi cabeza se inclinó hacia un lado; me quedé dormida después de hacer el pino. Alena me despertó. —Ciara, despierta. Tenemos un día importante hoy, ¿recuerdas? Ah, sí; el picnic. Obligándome a mantener los ojos bien abiertos, respondí: —Ya estoy despierta. —Ve a ducharte primero, yo también. —¿Y Jonathan? —pregunté—. ¿No vas a despertar a tu papá? Alena me dedicó una sonrisa. —Papá lleva despierto desde las 4 de la mañana preparando la comida para el picnic —susurró, tapándome los oídos con las manos. "Está muy emocionado por esta salida." Dicho esto, vi a Alena salir de la habitac

