Llego a mi casa y antes de estacionarme veo a Sharon, Brooke y Bridgit, justo en la entrada. Bajo del auto y me acerco a ellas. —¿Qué hacen aquí? —pregunto mientras me cruzo de brazos. Bridgit observa el lugar y hace un gesto de desagrado. ¡Perra! —Agradece que te venimos a visitar a este lugar de mierda —comenta. Sharon suspira y Brooke rueda los ojos. Bridgit es el tipo de persona que es tan frustrante que te saca de tus casillas. Es engreída, egoísta y manipuladora y por eso la detesto. Me odia y no le he hecho absolutamente nada y estoy empezando a hartarme de ella. —¿Sabes algo? Nadie necesita de tu maldita compañía. Eres tan fastidiosa y sosa que todos te odian —le doy una mirada de superioridad. Ella levanta una ceja y da un paso al frente. Sharon la detiene. —¡Basta! —exclam

