Cuarenta y ocho

751 Words

Una vez que la mujer se retiró, Marcos se quedó perdido en los pensamientos, su mirada estaba posada en la puerta, pero su mente estaba ocupada por Maite, cuándo la puerta se volvió abrir, la esbelta figura de Maite apareció frente a él. Al verla, tragó grueso y parpadeó porque pensaba que era una visión, no obstante, en realidad ella había regresado. Marcos se quedó contemplando su caminar, y cuando ella se paró frente a él y sacó el anillo que le había regalado y lo tiró sobre el escritorio, bajó la mirada a el aro, y los recuerdos de la noche en que le propuso matrimonio llegaron como una avalancha. —Te entrego tu anillo, porque no quiero nada de ti, olvidaré cada segundo que pasé a tu lado, borraré de mi mente y de mi corazón cada recuerdo tuyo, porque todas tus promesas y palabras,

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD