Cuarenta y dos

798 Words

—¡Ya basta!— gritó Maite después de ser sacudida varias veces —¡Suéltame patán!—, él la soltó y dio dos pasos atrás, seguido dio media vuelta para tratar de calmarse ya que esos no eran los modales que su abuela le había enseñado, no quería lastimar a una mujer mucho más si estaba embarazada, pero la rabia que sentía invadió su corazón y segó su alma, sentía tanta frustración de que el hijo que ella esperaba no fuera suyo. —Eres un maldito desgraciado, un cobarde que desahoga su amargura con una mujer, un patán que no merece ni el más mínimo amor de nadie, Marcos Heredia, te juro que te cobraré cada momento amargo que me has hecho pasar. —¡Lárgate de mi casa antes de que pierda la paciencia!—, dijo al suspirar, pero Maite no hizo caso, continúo insultándole y desahogando todo lo que h

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD