El mismo día New York Margaret Cuando has estado contemplando la muerte tan cerca, tratas de valorar los minutos de la vida que vives, porque somos instantes de un camino que es un conjunto que llenará nuestra alma, claro que los miedos son inevitables frenando muchas cosas que dejamos de hacer, de soñar, pero hay que vencerlos y no dejar que se apoderen de uno, pero mucho más cuando temes perder a la persona que amas, hasta comienzas a imaginar los posibles finales de una vida con él y sin él, quedando naufragando restos de algo que pudo ser, pedazos de recuerdos que no volverán, aunque te abrazas a esa última esperanza de tener un futuro juntos, porque tú corazón se resquebraja solo de pensar que no queda más, pero para mí suerte esos minutos de agonía quedaron en el pasado, porque el

