El milagro de la vida es tan inexplicable, como es posible que de mi vientre nacieran dos bella hijas, todos aquí se atribuyen el parecido, pero lo único que sé es que sacó lo mejor de Daddy y mío. -¿Cómo te sientes amor?.- pregunta Daddy besando mis manos.- -Estoy bien, un poco agotada pero me siento bien.- -Eres increíble Eva, aún no asimilo que tengamos dos hijas.- -Bueno ahora tienes que cuidar tres mujeres.- -Lo sé, pero por ahora me concentraré en mi mujer, dime qué hago por ti.- -Solo quédate a mi lado Daddy.- -Para toda la vida amor.- -Quiero que una bebé se llame Caroline, como mi madre.- -Me gusta ¿y la otra?- -Elige tu Daddy.- -Me gustaría que se llamara Emily.- -Bueno entonces tenemos a Caroline y Emily.- El día estuve en cama, mi cuerpo necesitaba reposo, sé que

