Pase todo el domingo en cama, mi nana me traía la comida, tan pronto terminaba me volvía a dormir, Carson me había dejado molida. El lunes llegó, era momento de ir a la universidad, no negaré que siento nervios por verlo de nuevo, se muy bien que está detrás de la puerta pues ya escuché su voz. Salí del baño envuelta en mi toalla, mi cabello estaba mojado, las gotas de agua caían. -Buen día Daddy.- mencioné sin prestarle mucha atención. -Se nos hace tarde.- -Ya me visto y nos vamos a entrenar.- respondí, aunque solo rogaba que pasara algo que él dijera que no, yo no puedo ni caminar bien.- -¿Te sientes bien para entrenar?- -Por supuesto.- respondí Fui al armario y comencé a sacar mi ropa deportiva, antes de salir a correr me tomaré un par de calmantes. -Te he traído esto.- M

