-¿Qué crees que haces Carson? Ella tiene derecho a elegir, no las tomamos y ya.- -He dicho que es mía, tiene la argolla.- -Preciosa no te sientas obligada, puedes quitártela y aceptar la mía, se que nos entendimos muy bien.- Yo quería hablar pero Carson me tomó del brazo y me sacó de la mitad de la pista, podía sentir que estaba enojado pues la manera como me sujetaba me lastimaba. -Para por favor.- pedí El no quería escucharme así que le grité. -¡Me lastimas!- Se detuvo y me volteó a ver, sus ojos expresaban enojo. -¿Por qué me das la argolla?- -Tu no debes estar en este lugar Eva.- -¿Por qué no? La he pasado bien, las personas han sido decentes conmigo.- -En verdad no lo entiendes.- -Pues explícame.- mencioné cruzándome de brazos.- -Salgamos de aquí y hablaremos.- -¡No!

