Deseaba que el camino hacia mi habitación se hiciera corto pero no fue así, mi querido padre apareció. -Evangelina, necesito hablar contigo.- -¿Debe ser ahora?- -Si- Camine hacia el despacho, mi padre estaba enojado eso estaba claro. -Ya vuelvo Daddy.- mencioné e ingrese. -Aquí está mi hija, pensé que no vivías en esta casa.- mi madre estaba sentada tomando licor.- -Por favor que sea rápido, quiero irme a descansar.- -Sigues de altanera, no creas que olvide como te comportaste esta mañana, me dejaste en ridículo.- -Al contrario, el señor Casallas debe saber que soy una mujer inteligente y conocedora de la política actual.- -¿Qué pasa contigo Evangelina? Te haz vuelto grosera, te vistes de manera vulgar, mostrando el cuerpo, aparte me han dicho que tienes una relación con tu gu

