CAPÍTULO XII Gardenia se pasó la noche llorando. Después que llevó a la Duquesa a la suite que compartían en el hotel, su tía se derrumbó por completo y tuvo que desvestirla y meterla en la cama. A causa del champaña que bebió y a la impresión sufrida cuando lo perdió todo a las cartas, era ya incapaz de articular palabra. Gardenia hizo su trabajo sin decir nada y luego se retiró a su habitación y cerró la puerta. Después de desvestirse y descorrer las cortinas para ver el mar, las lágrimas rodaron por su rostro y lloró con el abandono de una niña. Lloraba, se dijo, por la desesperada situación en que se encontraba ahora su tía, por el miedo al futuro y a las desastrosas circunstancias que de todo ello se derivaban. Pero en el fondo de su corazón sabía que no era verdad Lloraba porque s

