Pov Kylee
- ¿En qué piensas? - Le pregunto a Roger que esta acariciando mi cabello y su vista en un punto fijo del cuarto, suspira profundo y me da un beso en la frente, me levanto un poco para poder verlo directamente a su cara.
- En todo el tiempo que estuve sin tí y estuviste a unos kilómetros de aquí, ¿Cómo es que nunca nos conocimos? Yo fui varias veces a la casa de Black y nunca te vi, solo vi a tus hermanas - Me cuenta extrañado, eso es cierto.
- Siempre estaba de viaje, escuché a papá hablar varias veces de ti pero no me interesaron nunca las cosas del clan ni nada eso, soy la menor - Me encojo de hombros, estuve lo más alejada que pude e hice mi vida como una adolescente normal.
- Creo que me hubieras ahorrados unos años de tortura - Me río de lo que dice y luego él se me une en la risa, Roger siempre sale con unas cosas raras, su comportamiento varía entre un niño y un anciano super sabio, puedes tener a los dos en cualquier momento.
- No lo creo, nos odiabas. Estoy segura que me hubieras rechazado. - Se ríe de eso porque sabe que es cierto, el alfa era temido y respetado por sus torturas a los vampiros que se querían sobrepasado con su gente o incumplido sus reglas, era una de las principales razones por la que me mantenía alejada.
- Estaba equivocado - Dice algo avergonzado, tomo su rostro con mis manos y le doy un beso casto en los labios, esa sonrisa que me tiene cautivada aparece.
- Quiero mostrarte mi lugar favorito, es probable que esté ahí cuando me hagas enojar - Le confieso uno de mis grandes secretos, también para que el día en que no me encuentre sepa donde encontrarme - Si no estoy ahí cuando peleemos, preocúpate. Me pasó algo.
- No esta en mis planes hacerte enojar, mi Luna - Se acerca a besarme pero esta vez lo hace con más potencia, muerde mi labio y hago lo mismo, solo que no lo suelto hasta que lo hago sangrar, la sangre de Roger es dulce, de mis favoritas si me lo preguntan.
- Mmm... Eso espero, sin embargo, quiero mostrarte. Tal vez si te hago enojar quieras ir ahí - Suelta una corta carcajada y asiente, vuelve a dejarme un beso en los labios - Pero será después de visitar a tu papá.
- Bien, como mande mi Luna - Se levanta enérgico y se adentra a nuestro baño, suspiro profundo al recordar que hoy fue la primera noche que dormí al lado de mi Tua Cantante, mi Alma Gemela.
Nos arreglamos, Roger se coloco una camisa blanca manga corta y unos jeans oscuros, lleva unos zapatos casuales del mismo color que su correa de cuero, un reloj adorna su mano y una cadena dorada guinda su cuello, se ve muy guapo, esa barba que mantiene en candado bien cuidada y ese corte de cabello le favorecen demasiado. Por mi parte, me decidí por un jean clásico y una blusa top de mangas cortas y cuello de dobladillo, esta blusa se amarra en mis pechos con un lindo lazo, no soy muy dotada pero si tengo un buen tamaño de senos, bueno, me gustan mis limoncitos, me coloco unas plataformas casuales y mis accesorios que hagan juego con el collar que me regaló mi madre... Bajamos a buscar el desayuno.
- ¡Buenos días, madre! - Roger saluda a su mamá de un beso en la frente que recibe gustosa, la señora Helena es bastante consentida y es también consentidora.
- ¡Buenos días, mi amor! - Le dice Helena mientras le deja palmaditas en el brazo, frota despacio y sigue en la mesa.
- ¡Buenos días, señora Helena! - Le dejo un beso en su mejilla, para no perder la cortesía.
- ¡Buenos días, mi niña! Y ¡Ay! ¡Por favor! No me llames así, me haces sentir vieja - Nos reímos de eso - Solo dime Helena - Asiento
- Esta bien... Helena - Me sonríe complacida.
- ¡BUENOS DÍAS FAMILIA! Ay... - Ruedo los ojos al saber que mi amiga imprudente acaba de meter la pata, pero la miro divertida, ya es hora de que aprenda a comportarse y mucho mas en casa ajena - ¡Perdón! - Se disculpa por entrar con el escándalo tan temprano.
- ¡Buenos días! Mmmmmua - Jasper anuncia y le da un pico en la boca a Violet, pobre. Parece un tomate, la situación anterior no la deja mejor que esta, la miro divertida.
- ¡Buenos días, Helena! - Saluda Jonathan y le deja un beso en la mejilla, Helena lo abraza con familiaridad, parece que son amigos desde hace mucho, hablo por Roger y él.
- ¡Mi niño! Que guapo estás - Helena mira a Jonathan y de inmediato sus ojos posan en mi, sabemos lo que está pensando y nos sonreímos, pero Helena no dice nada.
Roger me ayuda con mi silla que es la que está diagonal a la de él, él está sentado en el puesto principal, Jasper está en la silla del frente y también le ayudó caballerosamente a mi amiga, Jonathan se colocó al lado mío y seguido de él, está Helena. Nos traen la mesa y mi suegra se sorprende al ver que me sirven comida, Violet es la única que bebe sangre.
- ¿No bebes sangre? - Helena no se aguantó la curiosidad
- No mamá - Niega Roger divertido por la reacción de su madre al ver que me dan comida y no sangre - Kylee es hija de una ninfa y Black - Los ojos de Helena van a Jonathan quien le sonríe pícaro, Helena se lleva las manos a la boca sorprendida - Sí mamá, Kylee es hija de Vanessa - Helena me sonríe con cariño y yo le regreso la sonrisa, me confirma con es mirada de que conoce a mi madre y le cae muy bien.
- ¡Oh Diosa! Con razón eres tan hermosa - Helena me halaga y me hace sonrojar, parezco un tomate y Violet se ríe por debajo de mi, ¡Tonta!
- ¡Muchas gracias! Pero nadie debe saberlo aún - Helena asiente - Mamá dirá todo en su momento.
- Y ¿Tus hermanas también son hijas de Vanessa? - Pregunta la mamá de mi Alfa, ella quiere toda la información así no la pueda compartir.
- Así es Helena... - Jonathan decide contarle todo a Helena y se muestra sorprendida por todo.
- ¡Diosa! Roger, debes tener mucho cuidado - Helena le aconseja a mi Alfa, muy preocupada, después de todo hemos sido los blancos directos del tío loco y obsesionado con poder.
- Lo haré, madre. No te preocupes por eso - Roger habla y no puedo dejar de mirar a este hombre escultural que tengo ante mis ojos, lo mejor es que es todo mío y yo soy de él.
- Me vas a desgastar, no me mires tanto - Roger me regaña y agacho mi cabeza apenada - ¡Ey! Solo molesto - Se ríe de mi actitud, le divierte colocarme en estas situaciones.
Niego con mi cabeza y decidimos partir, el desayuno estuvo delicioso, todos me hacen reverencias y muestran mucho respeto, aún no nos casamos ni nada, pero ellos me tratan como si ya lo fuera.
*- ¿Vas a mostrarle nuestro lugar? - ¡Alie apareció!
- ¡Alie!... ¿Cómo estás? Espero que Jake te esté tratando bien, porque para dejarme a mi suerte - me quejo del abandono de mi compañera.
- Muy chistosa - Alie me dice con sarcasmo, me río divertida.
- Solo molesto, delicada. Me alegra que te la estés llevando bien con Jake - Es la verdad, si yo estoy feliz ella también lo puede estar.
- ¡Gracias Kai! - Me agradece la hermosa Alie* Cierro link
- ¿A dónde tan arreglados? - Jonathan pregunta y me había olvidado de mi hermano, me mira de arriba-abajo y me sonríe pícaro, tiene los brazos cruzados a la altura de su pecho y me rio por la actitud posesiva que quiere fingir conmigo.
- Voy a dar un paseo con mi Luna, ¿Tienes algún problema con eso, CUÑADO? - Roger me toma por la cintura y me aprisiona a él, una sonrisa aparece en el rostro de Jonathan, se divierten retándose estos dos, me empezaré a acostumbrar a esto.
- Pero primero vamos a ver al papá de Roger - Le digo a Jonathan e intento separar a Roger de mí, le doy palmaditas en sus pectorales para calmarlo, pero la que se desespera soy yo. ¡Diosa! ¡Su pecho está duro! Roger sonríe ante eso, se dio cuenta y me sonrojo de la vergüenza, ¡Trágame tierra y escúpeme en otro lado!
- Puedo olerte, Luna - Me dice divirtiéndose de la situación, esa jodida sonrisa le queda divina así la esté usando para burlarse de mí
- Bien, ya podemos irnos - Anuncia Helena, quien se ve caminando muchísimo mejor que ayer.
Subimos a los autos, en uno voy con Roger y Helena, en el segundo va Jasper con Violet y Jonathan.
- Rakchel llegará la otra semana - Anuncia Helena y el gesto de Roger es de disgusto, sea quien sea no le agrada mucho la idea de que venga.
- ¿Para qué? - Pregunta seco y distante
- ¡Oye! ¡Es tu hermana! Debes alegrarte por su llegada - Le reprende su mamá y yo lo miro con desaprobación.
- Es un fastidio - Espeta molesto, pero además de ser un fastidio, se escucha algo más allá de eso.
- Pero así la amas - Helena le recalca y mi esposo resopla en su sitio, que infantil.
- Porque me toca - Esboza una risa burlona y yo solo niego desde mi puesto. Al llegar al hospital que es relativamente cerca a la mansión, ayudo a mi suegra a bajar del auto, en eso su vista se posa en mi collar, le sonrío y ella me mira extrañada.
- Vanessa, ¿Te lo obsequio? - Pregunta y asiento con mi cabeza.
- Dijo que era muy especial - Le digo sujetando el obsequio de mi madre, es especial porque me lo dio ella.
- Claro que lo es, muchacha. El rubí de la destrucción, es uno de los protagonistas de una leyenda, Xemas; la Diosa de las gemas... - Intenta contarme la historia que se me hace muy interesante.
- Mamá, entremos - Llama Roger desde la puerta del hospital e interrumpiendo nuestra conversación, reniego por dentro, justo en este momento.
- Vamos - Le animo - Si no vendrá y nos lleva cargadas las dos - Conociendo lo poco que conozco, estoy casi segura de que si lo haría.
- Una en cada hombro - Dice Helena y nos reímos a carcajadas... No me imagino la situación porque si es realmente chistosa.