- TE PREGUNTÉ QUIÉN ERA - Uso mi voz de alfa y todos chillan excepto Black, él solo se mantiene alerta.
- Quería que la descubrieras por ti mismo, si te decía que era una vampira, ibas a enojarte. ¡Quita ya ese maldito aura, maldición, Roger! - Se queja Jasper, trato de tranquilizarme pero Jake no me lo permite, está furioso con Ray.
- Calma Jake - Jake responde a lo que Black le pide, pero ¿Cómo?, ¿Cómo es posible eso? Lo miro extrañado, ¿acaso uso magia sobre mi?
- Es mi don, controlo las emociones, solo te tranquilicé - Me separo de él bruscamente, aunque sea el padre de mi mate no confío en los vampiros.
- Eres desconfiado Woods, Kylee se parece en eso a ti - Eso llama mi atención, viéndolo bien no sé nada sobre mi mate.
- ¿Cómo es posible que puedan sacar a tu hija de tu mismo castillo? Burlaron toda tu seguridad, como si nada - Cuestiono a Black o más bien, le reclamo. Su guardia es basura, no pueden mantener a salvo a sus lideres.
- Kylee es algo peculiar - Logro ver orgullo por su hija, eso me agrada en cierto modo, me costará pelear con mi orgullo, los vampiros no son tan agradables para mi.
- ¿Peculiar? - Pregunto, Jasper solo se limita a escuchar y Tyler mantiene su distancia.
- No todos los vampiros nacemos con un don, este ultimo nos hace ser superiores a los demás, los vampiros superiores son todos aquellos que tienen un don aparte de nuestras características, super velocidad y fuerza. Independientemente de que nos mezclemos con humanos, que muy pocas veces logran embarazarse de nosotros. Independientemente que nos mezclemos con lobos o ninfas, los vampiros son puros, siempre y cuando uno de los padres sea vampiro, pero no todos obtienen don o dones. Los Foster, somos un linaje bendecido por la luna - Hace una mueca de prepotencia, pero tiene razón - Todos heredamos un don o dos, Kylee tiene mucho más de los que le he alcanzado a contar y, de los que tu hayas alcanzado a conocer, Kylee es el resultado de una Ninfa y yo, un vampiro puro. Concebida en Luna llena y nacida en Luna Roja...
* - Nuestra Luna es realmente especial - Ruge Jake con orgullo *
- No necesita protección, ella se cuida sola - Eso me roba una sonrisa, una chica que se cuida sola es realmente sexy - Tengo cinco hijas, Roger. Y, Kylee es la más lista - Eso no lo dudo - Sea quien sea, la persona que la tiene, la quiere para algo grande y, estoy seguro de que te necesitan a ti también - En eso tiene razón.
- ¿Qué tienes? - Pregunto para empezar a desengrosar esto
- Tengo tres traidores y escuché que eres un experto en sacar información - Una sonrisa de lado se me pinta en el rostro, amo torturar vampiros
- ¿Dónde están? - Pregunto con malicia, Black hace una señal a sus hombres y estos salen de la casa.
- Quiero que me ayudes a recuperar a mi hija, Kylee es mi orgullo. Si la recuperas, dejaré que te quedes con ella. Sé que ella es tu Luna y confío en que la cuidaras como tal - Black
- Lo haré - Seguro que la voy a recuperar, pero no sé aún de lo otro
*- Claro que la trataremos como nuestra Luna, no te atrevas Roger - Jake me amenaza*
Suspiro en mis pensamientos, ¿Cómo voy a soportar a una vampira?
- ¿Cómo es que ella siendo tan fuerte se dejó llevar? - Jasper trata de unir cabos
- Ella no es tan fuerte, pero eso es algo que nadie sabe. Pero para eso los necesito a ustedes - Señala a los tres vampiros que vienen amarrados con cadenas de plata y se ven algo golpeados.
- ¡Vaya, vaya! - Rodeo a los tres personajes - Con que ustedes fueron cómplices de los miserables que se llevaron a mi mate - Todos abren los ojos sorprendidos, no se esperaban eso, lo sé - ¡Llévenlos a las mazmorras! Ya me encargaré de ellos - Los veo retorcerse y tratando de no dejarse llevar...
POV Kylee
Después de discutir varias veces con Violet porque quería ir conmigo a casa, pude escaparme de ella. No sé por qué ese agite de ir precisamente hoy, papá dice que Violet es una buena chica, pero es débil. En mi punto de vista, Violet es muchísimo más útil que la fuerza, no todos los días encuentras a alguien que prediga lo que pasará en tu vida.
Entro al castillo y los guardias me hacen la reverencia de siempre, me topo a Karla saliendo con Karen
- Ya llegó la rarita - Molesta Karla, son mis hermanas pero son un dolor de estomago
- Solo porque tu desperdicies tu eternidad a tu antojo, no significa que el resto tengamos el deber de hacerlo - Me defiendo y la veo espantarse por eso
- Eres un maldita insolente - Solo se limita a hablar porque sabe que conmigo no puede
- Karen... Me extraña verte acompañada por semejante arpía - Mi hermana me contesta con una sonrisa tímida
- Papá nos envió a buscar provisiones - Karen
- Si, es la única forma en que ustedes dos estén juntas, mejor dicho, es la única forma en que Karla tenga compañía - Me burlo y la mencionada me hace mofas.
Karla es bastante irritante, ella es la numero cuatro y era la más bonita, hasta que nací yo. Todas mis hermanas son castañas, yo soy de cabellera ceniza y es algo que destaca, porque soy natural. Creo que ya está claro el por qué me odia tanto, sin contar que ella babea por Roger y bueno... A Roger no es que le agraden mucho los vampiros, así que ni le pela a la pobre. No me imagino cuando se entere de que soy su mate.
Entro a mi habitación y acomodo mis cosas, lo primero que quiero hacer es bañarme, pero eso no se va a poder...
- Adelante - Anuncio a quien sea que esta tocando mi puerta
- Señorita Kylee, su padre la espera en su despacho - Mery
- Mery... - Hago pucheros
- Es urgente, mi vida - Mery me advierte
- ¿Podría bañarme antes? - De verdad quiero darme una buena ducha
- No lo creo mi niña, creo que el tema es delicado - Cuando Mery dice esto, no dudo más y salgo con ella en dirección de mi padre.
Entro al lugar y lo saludo, veo que esta Jasper hablando con él. Logro escucharlo mientras me detalla, le lanzo una mirada acusadora, pero Alie está contenta por lo que escucho en los pensamientos de su Beta, somos el tipo de mujer de nuestro lobo.
Luego de cruzar palabras con Jasper, decido visitar sus tierras, las que pronto serán mías también. Quiero verlo, esto se me hace tan adictivo; y ahí está. Solo que tuve que esconder mi olor y desvanecerme para que no me viera, sé que venía hacia mi, puedo verlo en la desesperación con la que me busca y olfatea, si supiera que estoy frente a él. Su lobo es hermoso, un lobo blanco como mis cabellos, ojos verdes intensos y su areola es rodeada por un azul grisoso.
* - Deja que nos vea - Alie me pide a gritos
- No soy capaz - Soy una cobarde, lo sé
- Es tan nuestro, Kylee - Alie esta deleitándose con su lobo
- ¿Cómo crees que se llame su lobo? - Pregunto
- No lo sé, pero ya lo amo - Alie
- Que raro es nuestra vida... Tu alma gemela... Puedes amarla o amarlo sin ni siquiera conocerle - Hablo embobada con el lobo que tengo en frente, quien parece que está teniendo una pelea interna, lo veo transformarse en su forma humana y es... perfecto
- Deja que nos vea - Alie me ruega, pero cuando mis fuerzas se acaban, él se marcha. Dejándome aquí a sus espaldas visible y débil.
Lo veo alejarse y me dispongo a caminar de regreso a mi hogar, ya lo logré ver hoy. Y estuve tan cerca de él, nunca imaginé tenerlo tan cerca de mí. De repente, siento presencia de vampiros, el aura que emanan no es bueno, parecen... ¡Desertados! ¡Rayos! No tengo fuerzas en este momento.
Tres figuras se posan en frente de mí, se me acercan sonriente.
- ¡Kylee! - Me llama la pelirroja de senos grandes
- ¿Cómo sabes mi nombre? - Cuestiono
- Eres Foster, niña. Todos saben tu nombre - Me dice la rubia
- ¿Crees que Dwayn la quiera? - Pregunta la morena que está con ella
- Creo que es su tipo - Contesta la pelirroja haciéndome un escaneo general
- ¡Nadie toca a la chica! - La voz de un hombre me hace girar, es muy guapo, pero no más que mi mate.
- Que aburrido, solo queríamos un poco de diversión - Se queja la rubia
- Pues diviértete conmigo hermosa, esta chiquitica, se va conmigo - El hombre me sujeta fuerte, no tengo fuerzas para zafarme y siento que me huele de cerca - Dicen que eres bastante peculiar, yo solo veo una vampira indefensa - Se burla de mi
- Te sorprenderías - Le digo con sarcasmo
- Aunque me encantaría pecar contigo, no quiero que Roger me descabece - Esto que dice me sorprende, ¿Por qué mete a Roger? Y como si leyera mi mente me sonríe coqueto - Si hermanita, también soy como tu.
- ¿Hermanita? Yo solo tengo hermanas, no tengo hermanos - Forcejeo con el mientras me arrastra a un vehículo
- Eso es lo que te ha hecho creer, mi padre - Escucho odio en sus palabras, siento un fuerte golpe en mi cabeza y quedo inconsciente
...
Despierto en una gran habitación, pero por alguna razón me siento muy débil. Recorro a mi alrededor y parece una habitación muy cómoda. La gran puerta es abierta, veo a un chico entrar, es guapo. Alto, fornido, sus facciones son delicadas y su cabello es blanco, al igual que el mío. ¿Dónde vi ese rostro?
- ¡Auch! - Me quejo del dolor que tengo en la cabeza
- ¡Ey! Tranquila, deja que te acostumbres - El chico se acerca y me entrega algo
- ¿Qué es? - Digo con el pequeño pocillo en mis manos
- Es para el dolor que tienes, tómalo - Hago lo que me pide con un poco de desconfianza, el hombre me mira extrañado, me analiza con la mirada y es cuando recuerdo todo.
- ¿Por qué dijiste que somos hermanos? - Pregunto
- Porque lo somos - Se encoje de hombros, mientras lleva sus manos a los bolsillos de sus pantalones, restando importancia a lo que dice
- ¿Así de simple? - Empiezo a molestarme
- Sí - Empieza a irritarme esta actitud de él, lo miro furiosa y el solo se ríe con prepotencia... se sale de la habitación y me quedo frustrada en ella. Decido levantarme de la cama y mirar opciones.
Tengo tres minutos para salir de aquí...
Me asomo a la ventana y veo que es un segundo piso, estamos en un bosque, pero, ¿Cuál bosque? Debo preguntarle al estúpido, seguro no es nada mío y quiere jugar con mi mente.
* - Lamento decirte que si se parece mucho a ti - Alie hace su maravillosa aparición
- Creo que necesito otra cosa ahora mismo - Le recuerdo mis objetivos, que son salir de aquí
- Dejaremos que él nos venga a buscar - Mi vampira suele ser muy loca
- ¿Se te cayó un tornillo? - Cuestiono
- Kylee, debe suceder así. Estas personas no te harán daño. Créeme - Suena convencida
- Tocará - Reniego *
POV Jonathan
Cuando mi madre dijo que esa chica era mi hermana no le creí mucho, pero al verla, no tengo dudas. Somos familia. Kylee es muy parecida a mi, físicamente. Tenemos hasta el mismo color de cabello, lo único distinto son el color de nuestros ojos, mientras ella los tiene azules, los míos son café claro como los de mi madre. Mamá me cuenta que debió separarnos al nacer, ya que Kylee es la protagonista de la leyenda Lunar, mi padre y ella se vieron en la obligación de separarnos para que nuestro tío no nos hiciera daño.
- Madre - Beso la frente de mi hermosa mamá, parece hermana mía. Y, se parece tanto a Kylee
- Mi amor, ¿Ya despertó? - Se le nota nerviosa
- Si madre, cuestionó el tema de ser familia pero quise dejarte eso mejor a ti - La veo asentir y frotarse las manos con nerviosismo.
- Estoy ansiosa - Le froto la espalda
- Tranquila ma, se ve amable - Mi madre sonríe
- Black es un buen educador - Habla con ese brillo en sus ojos, le doy un beso en la frente y respondo con una apacible sonrisa.
Me voy dejando a mi madre un manojo de nervios, son 117 años alejada de sus hijas por temor a la maldad de su cuñado.
- Mi señor - Una anciana me saluda en la aldea
- Madame - Me inclino en respeto
- Tan amable como siempre - Sonriente me dice la mujer y le respondo igual.
Sigo caminando para llegar al lugar que quiero...
- Jona - Me saluda mi mejor amiga
- Vicky - Le abrazo
- Te extrañé, llevas días afuera - Sonrío
- Cuestiones de la realeza - Sonrío porque ella lo dijo conmigo - Nunca cambias - Me quejo
- No quieres que lo hagas... - Se queda pensativa - Encontré mi mate - Me dice con voz apagada y siento que mi pecho se estruja
- Eso... eso... eso es genial - Luego de recapacitar le animo
- Creo - Dice apagada, pero no entiendo
- ¿Quién es? - Pregunto
- Ya lo sabrás cuando me veas con él - Me sonríe, pero logro identificar que me evade
Me alegra mucho, Vicky y yo hemos sido amigos desde niños, pensé que ella sería mi mate, quería que lo fuera. Pero ya veo que no es así, de igual manera, me alegra muchísimo que haya encontrado a su alma gemela.
Sigo caminando y llego al lugar donde quería llegar...
- ¡Jonathan! - Saludan los pequeños y corren hacia mi para abrazarme
- ¡Hola pequeñines! - Digo con sus efusivos abrazos
- Quiero que me regales helado hoy - La pequeña Kiara me dice con dulzura
- Hoy les daré helado a ¡Todos! - Grito
- ¡EEEEH! - Un grito de festejo en unísono se escucha por parte de los niños.
Me gusta estar aquí, sé lo que es crecer sin un padre. No me imagino lo que es crecer sin ninguno de los dos, por eso me gusta visitarlos y regalarles un poquito de atención, son niños que saben que están solos en este mundo. Sin embargo, estos niños no paran de luchar, siempre tienen una sonrisa en su rostro todo el tiempo.
- Les hace muy feliz que los vengas a ver - Lala me dice, Lala es una ninfa mayor, es de las que tiene milenios encima, pero ni se le notan. Ya saben, somos inmortales.
- Creo que les agrada mas el helado - Se ríe de mi chiste y niega con su cabeza
- No lo creo, ellos saben vivir con carencias - Lala me recuerda
- Ya lo sé y me alegra ser motivo de su alegría - Es un orgullo para mí
- ¡Muchas gracias por lo que haces, Jonathan! - Lala
- No tienes por qué agradecérmelo, me nace hacerlo.
Luego de mi visita al orfanato regreso a casa, con una gran sonrisa. ¡Vamos a ver cómo le fue a nuestra madre!
POV Roger
Al entrar a las mazmorras, me dirijo directamente hasta la celda donde están los tres vampiros... Veo a mis guardias abrir y darme el paso
- Tras de vampiros, traidores - digo mientras me paseo cautelosamente frente a ellos, Jasper se ríe de mi actitud
- Mhdbueuid - Un vampiro intenta hablar
- ¡Silencio! - Grito molesto - No te he pedido que hables - Digo calmado - Haré un par de preguntas y ustedes muchachones, contestarán - Los miro y ellos asienten. ¡Vaya! Están muy colaboradores, los vampiros suelen ser orgullosos hasta el final.
- ¿Qué se traen? Esto ya no es divertido si me la ponen fácil - Me quejo - Quítenles las mordazas - Mis hombres hacen lo que les pido - ¿Dónde está Kylee?
- Señor, le juro que no lo sabemos. Nos tienen aquí solo porque nosotros vimos lo que pasó - Dice uno de los hombres
- ¿Qué fue lo que vieron? - Pregunta Jas y lo miro molesto
- No le vas a creer, ¿Verdad? - Cuestiono su actitud, pero no me presta atención, bufo molesto y me hago a un lado
- Eran tres chicas y un chico, las chicas parecían vampiras pero tenían un aura distinto. El chico se parecía mucho a la señorita Kylee, vimos como se la llevaron obligad... - Cada palabra me enfurece más
- Y, ¿Por qué no hicieron nada? - Les reclamo y estos se sobresaltan en el lugar en el que están
- Señor, estábamos paralizados, no sabemos que nos habían hecho - Habla otro de los hombres
- Ni siquiera podíamos articular palabra, hasta ahora - Esto lo dice el tercer hombre. Jasper parece analizar la situación y lo que él dice.
- Pero... Eso no tiene sentido - Concluye Jas
- Exacto, atacarme y llevársela a ella... No sé. pero sea lo que sea, lo averiguaré - Sentenció y Jasper me secunda.
- Ellos no tienen nada, ¿Qué haremos, entonces? - Jasper me pregunta refiriéndose a los tres hombres
- Déjalos encerrados, por dejar que se llevaran a mi Luna - Ordeno y es cuando uno me interrumpe
- Señor, si de algo sirve. Pude identificar en el chico una pieza de la realeza Ninfa del Norte. No entiendo por qué llevaría una un vampiro, pero de lo que si estoy seguro, es de los altos mandos - Asiento y señalo a los guardias para que se los lleven.
- En ese caso debemos ir al Reino del Norte, entonces - Jasper me habla en cuanto quedamos solos
- Eso es lo que haremos, Vanessa va a tener que explicarme, ¿Por qué uno de sus hombres secuestro a mi mate? - Afirmo
- ¿Y los vampiros? - Jasper
- Estarán en prisión mientras averiguamos donde está Kylee, ya después que ella decida qué se hará con ellos - Le indico - Por el momento, denle buen trato. - Jasper asiente y se retira
Vuelvo a la casa para recoger una maleta e ir a buscar a mi mate en tierras del Reino Ninfa del Norte, donde mi amiga Vanessa tiene el control con su hijo Jonathan.
- Rafaela - Llamo a mi empleada
- Dígame Alfa - Rafaela
- Necesito que me empaques ropa para ir al Reino de Vanessa - Le digo a Rafaela
- De inmediato, señor - La veo subir las escaleras para hacer lo que le pido.
Mientras Rafaela me organiza mi maleta, decido revisar unos archivos de mi empresa y dejar a Luisa al tanto de todo. Levanto el teléfono, marco el numero y espero a que contesten
- ¡Buenas señor! ¿En qué le puedo colaborar? - Luisa
- Hola Luisa, bien gracias. Quiero informarte que no estaré por dos semanas mas o menos, ya tu sabes que puede que sea menos tiempo o puede que sea más tiempo. Encárgate de todo en mi ausencia, recompensare todo.
- Sí señor, no se preocupe. Yo me haré cargo de todo y le mantendré al tanto como siempre hacemos, espero que pueda solucionar sus inconvenientes pronto - Luisa es muy atenta en eso
- Gracias Luisa, que gusto contar con personas como tu - Le debo hasta la vida
- Es con todo gusto, señor - Se despide y me doy un baño rápido, bajo con mi maleta ya preparada.
- ¿Listo? - Jasper está en la sala
- Sí, primero necesito dejar algunas cosas organizadas en la manada y nos vamos - Le aviso
-¿Ya compraste los boletos? - Mierda - Por tu cara deduzco que no... Ve a realizar lo que sea que quieras hacer, yo me quedo comprando los boletos - Asiento y dejo mi maleta junto a la de él.
Camino al campo de entrenamiento...
- ¡Tyler! - Llamo a mi Delta
- Alfa - Contesta de inmediato
- Estaré por fuera una o dos semanas, necesito que te encargues de todo. Cuida a mi madre y no descuides los puntos ciegos. Averigua maneras de atacarnos y doblega la seguridad en esos puntos - asiente
- Lo haré, señor. No se preocupe - Tyler
- Confío en ti Tyler, olvida la amenaza. No te mataré - Veo como suspira
- ¡Gracias señor! - Me dice emocionado, pobre.
Vuelvo a casa después de ordenar a Tyler y, Jasper ya tiene los boletos comprados en línea.
- Perfecto, ya podemos irnos - Me dice Jas al terminar de subir mi maleta y la suya al carro.
- Vamos a buscar a nuestra Luna