ALEXIS Han pasado más de dos días desde la cena. Dos malditos días desde que volví a ver a Kira. Le envié solicitudes, mensajes, incluso un par de reacciones estúpidas a sus historias, y no he recibido ni un “visto”. ¿Qué coño le pasa? Soy Alexis Hoffmann. Estoy acostumbrado a tener a cualquier mujer que quiera a mis pies, sin demasiado esfuerzo, sin rogar. Pero ella… ella me ignora como si fuera un tipo más del montón. Y eso, sinceramente, me saca de quicio. Esa noche me encontraba en el bar, bebiendo sin mucho entusiasmo, cuando apareció Verónica. Un vestido ceñido, escote evidente, maquillaje impecable. No dejaba mucho a la imaginación, y seguro que eso era a propósito. —Alex, ¿cómo estás? —me preguntó con su sonrisa plástica. —Bien —respondí, sin demasiadas ganas. La verdad, no s

