–Tus papis, no están.. – después hizo una enorme pausa, le tocaba a uno de mis tíos dar la noticias, aunque ese tío era el que menos conocía y era aterrador, era esposo de la tía que fue a recogerme ese día a la escuela.
Yo voltee a ver a mi primo quien me miró y después agacho la cabeza, él es el único pariente realmente sincero que tengo.
–Si tio, ¿Ya me van a decir dónde están– pregunté mientras apretaba el dobladillo de mi vestido.
–No sabemos nada de tu papá pero tu mami, ella..-- de nuevo ese maldito silencio es como si me hicieran más dolorosa, la noticia para mi.
Las lágrimas no se hicieron esperar solo de escuchar que no sabían donde estaba mi papá,
Sentí que alguien me abrazo tratando de consolarme pero cuando alcé la vista era él, mi primo, el niño más noble que conozco, deje de llorar, mi abuelo se paró de su lugar y se lo dio a mi primo el se sento a mi lado sin dejar de abrazarme, es como si con su abrazo pudiera encontrar esa paz que tanto necesitaba, aunque en ocasiones era tan malcriado como yo.
–Mi niña esto que tenemos que decirte es algo muy difícil, ¿comprendes?, Esto es muy serio, esto es muy importante así que quiero que escuches con atención ¿Entiendes?-- ,dijo mi tía
–Si tía, por favor ya díganme por que mi mami no ha venido por mi, ya diganlo por favor. Ella ¿está bien mi mamá?
– tu mamá murió lo siento mucho pero debes de superarlo, si te pones a sufrir mucho por ella no lo superaras pronto.
–¿Qué?-- no entendía nada, trataba de procesar cada palabra, ¿Muerta? ¿superar?
Sentía que mi vida desaparecida mientras ella decía esas palabras tan dolorosas como si dijera, que había comprado un nuevo juguete para mi primo, ella era oscura de sentimientos oscuros, asi que me dolia que hablara de esa manera, y mas por que mi madre nunca hizo nada malo, ella era una mujer increíble que lograba iluminar el lugar donde ella se paseara.
Yo en mi inocencia solo llore aun mas, mi mami no podía estar muerta y mi padre haberme abandonado. Me desmayé por no se cuanto, creo que el dolor que sufrí ese día era demasiado para mi, no era la primera vez que me desvanecía como una pluma, más bien era la segunda.
Cuando me desperté estaba en la cama y mi abuelo aun lado de mi, –abuelo dónde está papá
–No lo se mi amor- dijo él. – nadie sabe dónde está.
–Pero él está vivo verdad? él va a venir por mi cuando se entere que mamá está muerta.
–Creo que él no volverá, la policía lo está buscando, mi amor, debes de ser fuerte, buscaremos en casa de quien te puedes quedar ok– el se puso en pie y yo sentía que no quería estar sola, por que todos eran crueles conmigo y se habían puesto de acuerdo para decirme cosas tan feas.