Despierto, estoy en un hermoso y gigante cuarto, creo que estoy en la casa de Sander ... No recuerdo muy bien que fue lo que sucedió, solo sé que estaba intentando escapar de las garras de Sander y él me jaló, luego sentí un dolor punzante en mi cuello cerca de mi clavícula, aunque ya no me duele. Me levanté y fui directo al baño, cuando llegué me miré en el espejo y vi algo sorprendente, no me lo creo, tengo una marca; dos pequeños orificios ¿me mordió un vampiro o qué? Tomo agua en mis manos y la dejo caer en el cuello tratando de quitar la marca, pero no funciona, no sé qué hacer. (...) Ya son las tres de la tarde, no e comido pues no se cocinar y Sander no está, además pude ver que hay dos sirvientas pero al mirarme cada una se encerró en su cuarto al igual que yo. Escucho la puerta

