19 de Junio del 2017
Llego el gran día, ya que tu cumpleaños fue justamente un domingo donde no hay casi nada abierto además el transporte también es reducido, tuvimos que posponer la salida hasta hoy lunes ¿que podría salir mal?
Desperté temprano, empecé alistar todo cuando sin previo aviso mi mamá me pidió todo el dinero en efectivo que había guardado para este día, era una emergencia no podía decir que no “Ya se me ocurrirá algo”
Finalmente salí bastante temprano para poder ir por rosas o chocolates, en realidad buscaría cualquier cosa para regalarte junto al collar, es que me lo dieron a si sin adornitos ni cajita ni nada, también tenía que ir al banco solo por si acaso mi tarjeta se va un ratito al diablo, fui al banco más cercano aunque para mi sorpresa estaba cerrado, fui a otro que también estaba cerrado, le pregunte al guardia de seguridad y me dijo hoy es lunes bancario, es decir, todos los bancos están cerrados…
Y dije bueno comprare todo con la tarjeta así que no me falles tarjetita mantendré la calma para ir al centro de la ciudad, iba en el bus admirando como todas mis ideas iban cayendo una por una.
Todo estaba cerrado, solo podía pensar ¿por qué justamente hoy? Las tiendas que vendían rosas, las que vendían dulces, hasta las panaderías.
Esto se estaba poniendo feo…
Camine un rato buscando cualquier cosa que acompañara el pequeño collar, a la final no encontré más nada, llego un mensaje tuyo diciendo que ya iba tarde, me apure en ir a tu casa. Solo quedaba explicarte mi desastre.
Iba en el bus para tu casa. Y a pesar de que tarde una semana en comprar ese collar, solo podía pensar en lo simple que se veía en mi mano, solo sin nada que lo hiciera brillar, cada segundo era una eternidad de pensamientos, cada minuto era toda una vida en mi mente, el viaje a tu casa fue un viaje por mi mente explorando mis sentimientos más positivos que intentaban darse camino sobre todo lo negativo que podía salir a la luz. Es mi naturaleza pensar siempre lo peor.
Llegue a tu casa, me recibiste con un abrazo como siempre, un rico abrazo, sin exagerar al verte pensé que estabas perfecta tu cabello largo y castaño, tu piel blanca, tus ojos grandes color café, tus cejas, tu sonrisa siempre alegre, llevabas una blusa blanca acompañada por unos jean blancos…
Enrolle el collar en mi mano derecha y puse mis manos como si estuviera rezando y te dije:
-- Hola Perdón, se me olvido tu regalo…
-- Jeje hay no importa.
Dijiste eso mientras ignorabas completamente que tu regalo estaba en frente de ti.
-- ¡Oye sí que estas ciega! Ponte tus lentes.
-- No. ¬¬
-- Es que tu regalo es este Tontita, lo tuve en las manos desde que entre.
-- ¡Oh! Gracias Juanchi ^^
Al decir eso no pude aguantar las ganas de abrazarte.
Te pusiste el collar y sonreíste dulcemente, por ese momento valió la pena todo el sufrimiento, todo ese desastre que viví.
-- ¿Por qué llegaste tarde?
Dijiste eso en un tono bromista como si supieras que todo fue un desastre.
-- Pues es que quería traer rosas pero todo estaba cerrado, también busque chocolates o lo que sea y nada se pudo. Lo siento…
-- Está bien Jejeje
Pusiste tu sonrisa más alegre, tienes esa habilidad de contagiar la alegría, desde que te vi sonreír me anime y te conté todo a modo de broma para hacerte reír.
Después de un momento recordé que teníamos que irnos para llegar a la película.
-- Oye vámonos si no nos vamos ahora, no llegaremos a tiempo.
-- A Tiempo… ¿Para qué? Pensé que nos quedaríamos aquí.
En ese momento no lo entendí pero ahora lo sé, tú ni siquiera pensabas que íbamos a salir aunque ya te lo había dicho.
-- ¿De verdad quieres salir?
-- Si anda yo nunca he ido al cine de aquí.
Mientras más intentabas no salir, más insistía yo, quizás debí quedarme, quizás debí dar todos mis planes por muertos.
-- No sé, es que ya es tarde no llegaremos a tiempo.
-- Por favor por mí, anda te hare ojitos.
-- Pero Juan…
-- Pero Solan…
Esa discusión fue de infarto para mí de verdad quería salir, pues nunca habíamos salido juntos como tal.
-- ¿Porque cuando te hago ojitos no funciona?
-- Hay si funciona ya deja de hacerlo, me iré a cambiar.
-- Pero así estas bien.
-- ¡¡¡Claro que no!!!
Parece que los 10 minutos de hacer caras raras y decir Por Fiz por fin habían rendido frutos.
Entrabas y salías de tu cuarto cada 2 minutos con cara de que se acabaría el mundo, solo decías:
-- No tengo que ponerme :’(
-- Y que quieres que entre y te ayude
Ya quisiera yo que pasara eso…
-- Odio este pantalón.
-- Por qué si es muy Zukulemtho.
Al final cambiaste tu blusa Blanca por una Verde además te pusiste tacones y conservaste el pantalón que habías dicho que odiabas, ¿Quién entiende a las mujeres? Yo solo podía pensar enserio con lo alta que eres y te pones tacones, ¿Bueno? Al diablo, se sigue viendo hermosa.
Empezaste a buscar a tu hermana yo estaba un poco confundido y ansioso.
-- Hermana me prestas dinero para ir al Unimall.
-- Si claro búscalo en mi cuarto.
-- Y adonde irán
Pregunto tu hermana Mary, eran muy parecidas solo que ella era mucho más alta, ya me sentía pequeño.
-- Al cine creo.
Respondiste con una voz aun dudosa.
-- Están locos eso estará full, no creo que vean nada.
Al oír las palabras de tu hermana solo podía pensar gracias por la ayuda…
Me viste con cara de ¡te lo dije!
Finalmente salimos de la casa, estaba tan emocionado lo consideraba nuestra primera cita oficial. Pienso cosas tan estúpidas.
Nos montamos en un autobús y llego mi momento favorito de toda la cita…
Ir en bus hablando contigo de cualquier tema, para mí es algo especial, me siento increíblemente bien hablando contigo mientras avanzamos en el camino, siento que el tiempo pasa más lento, siento que paso una eternidad contigo, una eternidad transitoria.
-- No puedo creer que me convencieras de salir hoy.
Seguías preocupada por cómo te veías, para mi estabas hermosa pero ¿Bueno?
-- Yo tampoco puedo creer que te convenciera.
Me recosté de tu hombro, sentía tu suave piel además de un leve olor a frutas muy agradable para el ambiente, pero tenías que venir tú arruinando el momento con una de tus frases.
Creando una voz masculina me susurraste:
-- Yo no haría eso si fuera tu…
Me levante y desperté de mi comodidad para responderte.
-- ¿Por qué?
-- Es que no pude bañarme :’(
-- ¡¡¡Demasiada información!!!
-- Jejeje tú me obligaste a venir, me tomaste desprevenida.
-- Ya te había dicho que íbamos a salir.
-- Sí, pero pensé que era broma.
Eso fue un golpe bajo…
Llegamos, yo casi corría de la emoción, en mi mente estaba Wiiii Wiiiii pero por fuera fingía lo mejor posible mi calma habitual. Fuimos al cine lo más rápido posible. Abruptamente la realidad mando otro de mis planes a la basura…
Había una fila que llegaba hasta donde alcanzaba mi vista, eso me desanimo. Parecía que todo había salido mal.
-- Tenías razón llegamos tarde no veremos nada hoy.
-- Jeje Te lo dije pero tranquilo podemos hacer otra cosa. :P
--¿Cómo qué?
Dije eso ya desanimado, pensaba que todo lo que hiciera ese día saldría mal.
-- Podemos ir por un helado ^-^
Siempre sabes cómo animarme, no importa lo que pase, yo amo el helado es mi dulce favorito y si tú querías obvio yo también quería.
Llegamos a una heladería, observaste los diferentes helados con sus precios por un momento hasta que finalmente te decidiste.
-- Compremos la barquilla que tiene chocolate en el centro *¬*
Admito que pusiste cara de violadora del bosque cuando dijiste chocolate.
No me sorprende ya que el chocolate es tu dulce favorito.
-- ¡Claro el que quieras a mí me encantan todos los helados!
Ahora el que tenía cara de violador del bosque era yo.
¡Victoria! Estábamos sentados comiendo helado eso ya era como un sueño para mí, a pesar de que hablábamos de tonterías sin importancia todo era perfecto en mi mente.
-- Oye algo anda mal, no tiene chocolate en el centro :’(
-- Jeje Cálmate Tontita, termínatelo quizás todavía no llegas al centro.
Terminamos los helados y si, no había chocolate en el centro, al ver tu cara pensé. Es su dulce favorito le comprare otro
-- ¡¡¡Señora no tenía chocolate en el centro!!!
Dijiste eso mientras yo aguantaba la risa, no podía creer que hicieras eso por chocolate.
-- ¿No tenía? Disculpe fue un pequeño error.
Pobre… Se enfrentó a tu adicción al chocolate…
-- Dos más por favor, con chocolate.
-- ¿Estás seguro?
-- Si…
Mientras disfrutaba el segundo helado pensé siempre se preocupa por que no gaste dinero, siempre evita gastar dinero cuando estamos juntos pero con los demás va al cine o por Pizza hasta por Hamburguesas, pero conmigo no ¿Por qué?, Borrando ese pensamiento de mi mente seguí con la conversación, conversación que fluía así como las gotas de lluvia que se derramaban afuera, esa era la señal de que estábamos juntos, cada que vez que estábamos solos llovía, pero no una simple lluvia. Es más una lluvia con sentimiento que desprendía ira con truenos, relámpagos, ráfagas de viento y más…
Ya lo habíamos notado pero no le dábamos importancia lo tomábamos como un buen chiste, siempre pensé ¿será una señal de que lo nuestro no debía funcionar por nada del mundo? O tal vez de que hasta dios se oponía a esa unión, no lo sé la religión no es lo mío además ¿para que darle importancia a la opinión general?
Lo único que importaba en ese momento era ver tu sonrisa y ser feliz.
Felicidad que disminuyó levemente cuando decidiste que era hora de irnos, la lluvia ya había terminado, ya habíamos hablado por horas, reímos, intente tomarte fotos pero no quisiste y por todo eso olvide el tema principal de este día pedirte que seas mi novia.
Mientras caminábamos por el estacionamiento dirigiéndonos a la parada de autobús intente tocar el tema pero lo evadiste rápidamente, era la mejor señal para detenerme pero soy muy testarudo. Subimos al autobús, solo se me ocurrió que era un todo o nada, ahora o nunca.
-- Solange ¿puedo preguntarte algo?
-- No no no, cada vez que dices eso viene algo serio…
-- Hay te lo preguntare de todos modos. ¿Quieres ser mi novia?
Ese momento lo sentí como un error. Tu expresión cambio, no era la típica sonrisa alegre, se volvió una mirada vacía.
Solo podía pensar acabo de arruinar un día alegre y divertido, ¿Por qué lo hice? Solo para satisfacer un capricho.
Era más que obvio que la respuesta seria no…
-- “Imposible” Juan, no puedo.
Pudiste responder de cualquier otra forma yo ya sabía que la respuesta era no, siempre lo supe pero ¿Era tan necesario decir “Imposible”?
-- ¿Pero porque?
Intente mantener la calma y la esperanza.
-- Lo siento, pero es que aunque dijera que sí, quizás mañana te diga que mejor no.
-- No me importaría.
Solo quería una oportunidad, así fuera la más pequeña oportunidad del mundo, yo me conformaba con una, sin importar que tan mala fuera.
-- A mí sí me importa Juan.
Por obra y gracia del Puto Destino llego alguien que nos conocía, nos habló por el resto del viaje haciendo que el tema quedara en el aire, cuando llegue a mi parada me despedí como si fuera cualquier otro día, con un pequeño beso en tu mejilla que prácticamente quedo en el aire y me fui, como si nada hubiera pasado, sabiendo que había arruinado un buen día, otra vez…
Llegue a mi casa, actué como si todo estuviera bien, en esa clase de estado neutral en el que ni estas triste, ni estas feliz, solo estas existiendo.
Finalmente me fui a dormir sin pensar en nada, sin sentir nada, es tan difícil no saber expresar tus sentimientos y se me hace tan fácil ocultarlos.
Ojala pudiera eliminarlos, ojala pudiera ser lo que te hiciera más feliz.
Pero en el fondo… Estos sentimientos los quería conservar. Quería conservar esa alegría que nace en mi cuando estoy contigo.
¿Qué debería hacer?
Han pasado 2 días desde que nos vimos, todavía en esta noche, sigo pensando mucho en tu respuesta.
Decir “Imposible” por qué podrías decir que si y al otro día decir que mejor no, pensar que lo arruinarías, pensar que se iría al demonio nuestra amistad, tantas cosas que mi única respuesta fue no me importa, no me importaría que todo saliera mal, que todo terminara en un momento, yo solo quería una oportunidad, un momento y a pesar que a veces todo me sale mal quería demostrar que a veces puedo hacer cosas increíbles por verte feliz.
Luego pensé ¿qué significaba tu respuesta? que de verdad te importaba que todo saliera bien, o quizá solo querías rechazarme y ya, o tal vez mandarme a la friendzone, habían tantas opciones que solo podía pensar ¿qué debería hacer ahora?, podría seguir como estamos ignorando ese momento, ¿qué más da? De igual en 1 o 2 años terminaremos la universidad tomaremos caminos diferentes y no volveremos a vernos, eso suena bien, pero después de todo ya no deseo eso.
Y es que aunque no lo creas me has cambiado demasiado, antes no me importaba comer apartado de los demás, no me importaba esperar a que todos se fueran cerrar el salón de clases para finalmente irme solo, tampoco me importaba si me hablaban en las vacaciones o no, hasta que apareciste tú y cambiaste todo de hecho ahora la comida pierde su sabor si estoy solo, el viaje es más largo si no te hablo en el bus, siempre pienso si tú te sentirás igual.
Me gustaría que me lo dijeras, si era tan necesario comer juntos o pasar tanto tiempo juntos, así sabré que pensábamos lo mismo.
Fui a buscar ayuda, hoy en la noche a eso de las 7 fui a casa de Ory para contarle todo, quería un consejo o simplemente que me dijeran que terminara todo, fui con ella porque su razonamiento es particularmente similar al mío, ya que a ella le sucedían cosas muy parecidas, más bien tiene la misma suerte que yo en el amor.
Llegue a su casa y ella salió de inmediato como si supiera que quería ir a caminar un rato.
-- Hola JuanMa
Me abrazo, eso me sorprendió, ella no es de las que abrazan mucho.
-- Hola Ory ¿Cómo estás?
-- Bien, ven caminemos un rato.
Le conté todo hasta algunos eventos ya pasados y solo podía pensar en que la respuesta a mis dudas no llegarían así tan fáciles.
-- Creo que ella te quiere mucho.
Dijo Ory con una expresión un poco triste, sabía que lo siguiente no era bueno para mí.
-- Pero…
Dije eso intentando sacarle lo que de verdad pensaba, una manera eficaz de torturarme a mí mismo.
-- Pero no te quiere de la manera que tú la quieres a ella, escucha quizás te quiere más de lo normal, pero quiere tu bien, que seas feliz, pero al mismo tiempo no está enamorada de ti.
-- Entiendo.
-- Mira no te desanimes, quizás está esperando algo, quizás espera que tu hagas algo en particular no todo está perdido.
-- Al menos… siguen siendo muy cercanos…
-- ¿Y qué debería hacer?
-- Podrías seguir intentándolo, pero con bajo perfil, no insistas tanto pero mantente cerca, o podrías seguir siendo solo su amigo que vea que estas bien, estoy segura que ella solo quiere verte feliz pues es una buena chica.
-- Me dejaste en las mismas.
Todo eso que Ory me dijo es lo que ya había pensado.
-- Ven tienes que olvidarte de eso por un rato.
Fuimos a una tienda cercana compramos muchas galletas y paseamos un rato por la Urbanización, finalmente nos sentamos en un pequeño parque que queda muy cerca de su casa, hablamos por horas.
-- ¡JuanMa inventemos un color!.
-- Lo siento pero necesitamos 1 o 2 kilos de droga para eso Jajaja.
-- ¡¡¡Enserio!!!
Puso una cara pensativa como si estuviera en un examen de matemáticas.
-- No puedo…
-- Jejeje creo que no podemos aunque sería increíble.
Es mágico navegar por un universo de ideas con una persona que entiende esas ideas, es algo muy difícil de conseguir, a esta edad la mayoría de las personas piensan en lo mismo, fiestas, alcohol… Es raro ver que alguien disfrute el solo hablar bajo la luz de la Luna.
Es una lástima que esas personas terminen haciendo la misma pregunta o respondiendo con las mismas palabras.
-- ¿Ory? ¿Puedo preguntarte algo?
-- Si claro…
-- ¿Cómo le va a tu corazoncito?
-- Pues no sé, todos tienen a alguien mejor o buscan solo sexo.
-- No todos…
Hablamos, reímos y cuando se hizo tarde caminamos a su casa, nos despedimos, me quedaban unos minutos de camino a mi casa, podía ver tanto la Luna como las estrellas adornando mi camino, extraño esos tiempos en que ver el cielo para encontrar la Luna tenía un mayor significado.
Llegue a mi casa y fui directo a dormir…
Estaba acostado en el lugar más oscuro del mundo pensando ¿Qué esperabas que hiciera? Apuesto a que querías que olvidara todo y actuara como siempre pero yo ya no quiero eso, yo quiero algo más, quiero ser algo más para ti que solo un amigo que estuvo hay apoyándote en todo mientras pudo.
Por ahora seguiré igual…
Hare que recuerdes todos los días que me gustas, que estoy enamorado de ti, por tu bondad, tu inteligencia, tu forma de ser, por todos tus talentos y por todos tus defectos, espero que eso no te moleste, solo quiero una mejor respuesta, solo quiero una oportunidad, en el fondo solo quiero irme lejos, simplemente desaparecer, irme a un lugar lejano y vivir hay muchos años sin dejar ningún rastro, solo desaparece…
Pero no puedo…
Todavía tengo metas que cumplir y problemas que arreglar, así que tendré que seguir con esta historia que de verdad espero que tenga un final feliz, pues todavía no pienso rendirme, al menos hoy mi mayor deseo es que te enamores de mí.
21 de Junio del 2017