Hoy desperté sin esperar nada de este día, habían comenzado las clases, ya había resuelto algunos típicos problemas del salón, buscar notas o profesores en fin, lo típico. Desperté pensando bueno otro día normal, que podría esperar de mi vida. Estoy seguro de que todos nos hemos despertado alguna vez así, sintiendo que tenemos el derecho de rendirnos. Llegue a la parada donde tomaba el bus para ir a la universidad, al llegar a la fila note que había una chica al frente de mí, era más pequeña que yo, puedo admitir que me pareció bonita, tenía la piel clara, el cabello castaño, unos lentes negros muy parecidos a los míos y una expresión bastante seria que hacia parecer que cualquier palabra que se dirigiera a ella seria ignorada. No quise darle importancia, pensé que si le hablaba o inte

