Emma terminó cediendo ante su petición, devolviéndose el mismo día con su madre y la pequeña Marisol; además extrañaban a su padre quien las estaba esperando con los brazos abiertos. Oliver le ayudó a empacar, mientras ella se movilizaba con las muletas lentamente hasta llegar al taxi que los estaba esperando; en ese momento apareció la madre de Cristian al verlo por allí. — ¿Se van? pensé que iban a estar más tiempo — Manifestó incrédula, mirando a la pequeña —, ¿Como estas princesa? puedes quedarte unos días conmigo si deseas. — No dejo a mi hija con desconocidos, lo siento — Sentenció Emma inocentemente, mientras doña Marleny rodaba los ojos —, Nos debemos devolver, allí nos espera mi padre. — En vez de estar pendiente de nosotros, porque no lo estas de tu familia — Afirmó

