Emma llegó al mirador con nervios, no sabía si estaba tomando la mejor decisión además que era la primera vez que salía de la casa sin supervisión de nadie, valiéndose sólo de sí misma con sus muletas que estaba a punto de abandonar. Se sentó mientras lo esperaba, observando a su alrededor cuando llegó un recuerdo a su mente de que estaba aquí mismo con Oliver y su pequeña Marisol; sintió su corazón late a mil porque vio la escena cuando su hija se encontraba recogiendo algo y ella había aparecido para quitarla, porque se acercaba un carro. Abrió los ojos de la impresión, y más cuando sintió unas manos en su hombro cuando observo las luces del carro encima de ella. — ¿Sucedió algo? — Pregunto Cristian alterado, viendo cómo reacciono —, No quería asustarte, perdóname. — Recuerdo el

