Sus pasos están sonando por toda la instancia del living de su penthouse, busca su cartera, toma su sombrero y además sus gafas negras. El vestido n***o que se ajusta a su cuerpo como una segunda piel tiene la perfecta forma de sus curvas, sus tacones negros hacen una presencia absoluta por donde ella caminaría. Un leve maquillaje y el lápiz labial rojo la hacen ver como una mujer de hace algunos años, cuando la pantalla de la televisión eran en blanco y n***o. Ordena todo y abre la puerta de su departamento, extraña la sensación de Rubén a su lado tomando el tiempo y guiándola por todo el lugar, cierra la puerta y la llave hace clic de que ha cerrado. Toca el botón para que es ascensor pueda abrir en su piso mientras mira todo a su alrededor. La última vez que Rubén no estuvo a su lado

