« Tips para enamorar a un hombre ». Busque en el ordenador que estaba en el despacho del señor Prometeo, luego de terminar de limpiarlo y en especial de quitar el mugrero de estiércol que dejó la yegua roja sobre la alfombra fina. —¡Bla, bla, bla...!.—Exprese aburrida. Entre las líneas que encontré no habia ninguna novedad, mis formas de coquetear eran mejor...más con un animal salvaje como lo era mi tutor. Decía que debia Optimizar mí apariencia, pero lo encontraba innecesario, al señor Prometeo se le notaba que yo le gusta así. En cuanto a ¡Sonreír!, no funcionaría y menos lo de escucharlo, siempre me decía que me odiaba; pero yo bien sabía que era el inicio del amor... ese tonto infeliz terminaría loquito por mí. —¡Jijiji!.—Rei por el estemecimiento que me causó imaginarme recibie

