Carolina, no estaba dispuesta a permitir ni que Orlando, no otra persona le arruinara, su vida. Ya no quería saber de secretos, lo que había pasado se quedaria ahí en el pasado. Sólo quería ser feliz con Deiby. —Vamos amor, no perdamos el vuelo. La boda en Grecia, nuestro tiempo de estar juntos sin presiones, sin intrusos.... Dijo Deiby emocionado. Pero Carolina vaciló. —Luego, ahora quiero quedarme aquí, me siento exhausta, mareada por todo esto y no... No tengo ganas de correr, subirme a un avión... —Está bien, lo pospondremos unos días... Suspiró y fue por un trago de whisky. Odiaba haber hecho lo que hizo, pero estaba desesperado y en realidad había sido Aslhy, quién envió el video a su celular. Ahora que el nubarrón había pasado debía tomárselo con más calma. Ya no había razones
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


