Alexander Nunca pensé que me costaría tanto no tocar a una persona, yo simplemente no podía creer que me estuviera resistiendo de esta forma, sobre todo cuando acababa de hacer algo como eso. No podía entender cómo era que ella me besaba de esa forma, la última mujer que me dio sin remera no pudo evitar hacer aquel gesto de asco que marcó un antes y un después en mi percepción sobre el género opuesto. Sabía que por lo general siempre todo entra primero por los ojos, las personas solían fijarse primero en el físico antes de ver cualquier otra cosa. Había quienes no hacían eso, sí, pero era la minoría, porque por lo general, el ser humano siempre trataba de tener consigo algo que fuera agradable a los ojos de las personas. Yo no era feo y lo sabía, pero definitivamente era mucho más que

