Ya es un nuevo amanecer, dando la bienvenida no solo a un nuevo día, sino también a una nueva semana, en la que esperan poder culminar y finiquitar el trabajo que los trajo hasta aquí, ambos están ansiosos ante los resultados de la reunión del día de hoy, que es prácticamente la más importante del viaje, ya que les dirán la decisión que fue tomada. ―¡Buenos días! ―saluda Fabián, deteniéndose en la mesa que ocupa Nayara del restaurante del hotel, la joven come animadamente sus huevos revueltos con tostadas, mientras distraída lee las noticias en su iPad, ella traga en seco al escuchar esa voz y levanta su mirada para quedarse impresionada ante lo guapo que se ve su acompañante, enfundado en un traje azul oscuro, camisa blanca y corbata a juego con el traje, que se ajusta a su cuerpo perfe

