Nayara y su madre Maia, miran emocionadas el resultado tan bonito que va quedando luego de tanto trabajo de los muchachos de decoración y del catering, como todo va cobrando vida y lo que ella y su madre imaginaron va quedando a la perfección, por supuesto ellas ayudando a la decoradora que va dirigiendo la disposición de las cosas para lograr una armonía y un hermoso ambiente en el festejo que se llevará a cabo en pocas horas. — Me encanta como va quedando —dice Maia emocionada a su hermosa hija Nayara. — Si mamá, de verdad que ha valido la pena todo el esfuerzo y dedicación tuya en buscar a las mejores empresas para estos eventos. —afirma Nayara muy contenta a su madre, mientras la abraza y le da un beso. — Y tú también me ayudaste mucho hija, llegaste a mitad de camino, pero tu ayu

