Su último gesto me había sorprendido tanto que no podía dejar de mirar las nuevas llaves que junto a las de mis casas, pertenecían a mi llavero. Era un paso muy grande el que quiso dar y resumía a todo lo que llevábamos construyendo desde que volvimos, lo que me hacía muy feliz y quería que siguiéramos así, el cambio se notaba y aunque no teníamos claro lo que buscábamos con todo lo que nos pasaba, ignorar lo que acrecía entre nosotros ya no era tan probable. Antes de que oscureciera, usé todo lo que estuvo a mi favor para pedirle a papá que me dejara ir a la casa de Franco ya que era su cumpleaños al día siguiente, mentí con la reunión de amigos y que él no me devolvería a casa tan tarde, y como estaba muy concentrado en su trabajo, no le dio tanta importancia a indagar demás, lo que a m

