Que Hago Ahora

1015 Words
La noche fue eterna, mi cabeza daba tantas vueltas que no lograba dormir, su nombre se repetía una y otra vez en mi cabeza, recordando la primera vez que toqué sus labios, la primera vez que hicimos el amor, el como me hizo sentir, las miles de sensaciones que experimentaba a su lado y que jamás... pero jamás había sentido junto a ningún otro hombre, el era único, me hizo sentir especial que extrañaba esos días que para mi fueron perfectos. a veces pensaba que si quizá no hubiese vuelto por recuperar lo que era mío nada de esto hubiese pasado, ni hubiese perdido a mi bebe ni a el, trataba de alejar esos pensamientos aunque a veces era inevitable. Me costó mucho tiempo dormirme y cuando al fin lo hice al rededor de las cuatro de la mañana no pude durar mucho porque el sueño que tuve junto a su cuerpo me despertó a las 7. Por primera vez en muchas semanas estaba sin ánimo, simplemente fui empijamada a prepararme una taza de leche con cereal, hoy día tenía control y además una ecografía lo que me tenia muy emocionada. Prendí por primera vez la televisión ya que en semanas no lo hacia, no quería seguir viendo como hablaban de nosotros, y el no hacerlo fue de mucha ayuda, aunque a veces sin poder evitarlo igual la prendía y solo empeoraba las cosas arrepintiéndome al instante, pero hoy día era diferente, necesitaba distracción y mucha. Pasado las dos de la tarde me cambié ropa y no precisamente porque estuviera de ánimos, debía cumplir con mi cita al ginecólogo y cerciorarme que todo marche bien, me puse un suéter de lana, jeans y unas zapatillas deportivas, busqué mi bolso y salí. Esta vez me lleve el auto, llegué a la clínica minutos después, mientras esperaba pasaba lo de siempre, ver muchas mujeres junto a sus parejas, se veían tan felices y perfectas que hasta me hacia sentir mal y prefería mirar mi teléfono buscando algún video divertido que ver, a los pocos minutos me hicieron entrar. — Hola, teresa, ¿Cómo te has sentido?,  — Desearía estar mejor emocionalmente, pero el día de ayer fue un poco duro — te ves muy cansada teresa y eso me preocupa, ¿has hecho reposo como te recomendé? — si doctor, solo que pase una mala noche, en verdad trate de descansar pero me fue imposible. — me miró esperando a que siguiera hablando — solo preocupaciones doctor. — creo que debo recordarte Teresa que eres una paciente en estado de observación, ya sabes que tuviste una perdida y no creo que sea necesario que te recuerde otra vez que tu útero es mucho mas sensible que el de una mujer que no ha pasado por un aborto, no quiero que vuelvas a pasar por lo mismo y estoy seguro que tu tampoco y para eso debes cuidarte, no tener problemas, preocupaciones, situaciones de estrés, todo afecta directamente al bebe, asique por favor sigue mis recomendaciones al pie de la letra — lo intento doctor, en verdad. Esto fue una noticia inesperada, que en su momento me tomo por sorpresa, pero prometo que me cuidaré doctor — esta bien, creeré en ti, ahora pasa a la camilla y deja tu vientre al descubierto, haremos una ecografía. Hice lo que me pidió, estaba recostada esperando y el se sentó en un banco al lado, me echó gel y comenzó a pasar la maquinita — todo se ve en orden, mide 6 centímetros y su peso esta normal, todo normal, ahora escucharemos su corazón — subió el volumen y pude por primera vez sentir sus latidos puse la mano sobre mi boca tratando de contener las lágrimas, eran muy rápidos y fuertes — es una niña muy sana — ¿Qué? — dije sorprendida, no podía creer lo que escuchaba, me miró sin percatarse de que sin querer me había dicho el sexo del bebe — lo siento Teresa, fue muy imprudente de mi parte revelar el sexo de tu bebe,  — no se preocupe, de echo deseaba saberlo, una pequeña niña... — dije emocionada, deseaba salir llegar lo mas rápido posible al restaurante y contárselo a mi amigo Danilo — felicitaciones entonces, es una niña sana y fuerte. — me pasó papel para limpiarme y lo seguí nuevamente a su escritorio.  — sigue con tu reposo y nos vemos en cuatro semanas. — me entrego las pequeñas fotografías y salí de la consulta. Me fui directamente al restaurante, quería contárselo a Danilo lo mas pronto posible, me sentía tan feliz, era una pequeña princesa, mi compañera de vida. Entre casi corriendo y me fui directo a mi oficina en donde siempre a esta hora estaba Danilo llenando documentos, abrí de golpe y le grite la gran noticia — ¡Es una niña! — dije casi sin aliento — una niña muy fuerte y sana  — esperé a que se girara en la silla y sin imaginarme vi a la persona que pensé no vería nunca mas, a quien deseaba olvidar por completo y que una vez mas volvía a mi vida, al parecer el destino se empeñaba en traerlo devuelta y torturarme. Simplemente me quedé muda y tras de mi sentí las manos de mi amigo sobre mis brazos, las tomé tratando de que me dieran fuerzas, tratando de sostenerme y poder asimilar todo lo que estaba pasando. — quería decírtelo pero entraste casi corriendo, no alcancé a advertirte. — dijo Danilo en mi oído — lo siento. — ¿Qué niña? — me interrumpió Ariel y  Su voz resonó en todo el lugar. — ¿Qué niña esta tan sana y fuerte teresa? Danilo y yo nos miramos sin saber que decir, simplemente no podía abrir la boca para responder, porque cada vez que lo tenia en frente mi cuerpo completo temblaba, mi corazón latía a mil por hora, sentir su aroma hacia que automáticamente mi cerebro reviviera cada uno de esos momentos en milésima de segundos y simplemente no sabia que hacer con el aquí tan cerca.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD