Capítulo cuarenta y cinco Pov Leo La dejo en la cama sabiendo que ella no tiene mucha noción de lo que esta pasando a su alrededor y me voy directo hacia donde está el interruptor, le apago las luces dejándole solo las lámparas de las mesas que están a los costados de la cama y cierro la puerta al notar como baja la cabeza a las almohadas y cierra los ojos dejándose dominar por el sueño que carga. Y es que de cierta forma en ese sentido Natasha me recordó a ella, porque hizo lo mismo que ella hacia cuando tenia sueño y no se quería ir a la cama, siempre tenía yo que llevarla cual niña pequeña y acostarla y darle un beso en la frente porque sino se levantaba e iba hacia a donde estaba y se quejaba por horas hasta que finalmente encontraba una solución y nuevamente podía llevarla a dor

