Capítulo cincuenta y uno Abro la puerta del piloto y le doy una sonrisa de boca cerrada agradeciéndole por mantenerme informada de las cosas que han pasado con él en el día. —Gracias, Torres. De verdad que para mí es sumamente importante saber este tipo de cosas porque quiero evitar estar... —me freno antes de que pueda decir algo más de lo que me perjudique tanto física como mentalmente y niego metiéndome dentro del auto —gracias por cuidarme y escoltarme siempre que puedes desde que volví a la empresa de mis vacaciones —le saco la mano en forma de saludo y él se retira poco a poco para dejarme mi espacio de salida y pueda irme tranquilamente hacia mi casa, aunque no sé yo que tan tranquila podría llegar porque lo sé, lo huelo y lo presiento de que él está cerca. Muy cerca. Y tamp

