Luego comienza a masturbarse justo encima de mi cara. Tal como lo hicieron en esa película porno que mi amiga Bonny me hizo ver una vez. Entonces pensé que era degradante y horrible. ¿Y ahora? No sé. No sé. Está sucediendo y no puedo pensar... —Abre—, ordena papá, golpeándome la mejilla con su polla, su rostro se oscurece cuando mi boca permanece cerrada. —No hagas que papá te castigue de nuevo—. Desesperadamente, busco a Dyson. Está sentado al otro lado de la cama, de espaldas a nosotros. —Dyson—, susurro. Dyson se vuelve hacia mí inmediatamente. Extiendo una mano y él la toma. Abro la boca para decir algo más y el semen me golpea la cara. —¡Dulce putita!— Grita papá. Farfullo mientras el semen llena mi boca y cubre mis mejillas. Cierro los ojos con fuerza para no estar preparada

