—No te atrevas — lo señala con el dedo mientras se hace hacia atrás. Retrocede lentamente con una sonrisa en su boca —Claro que sí lindura — se aproxima. Sigue retrocediendo y no se le ocurre otra idea que correr hacia el living rápidamente dejándolo atrás sin moverse, y corre detrás de Angélica. Cuando la tiene algo cerca la agarra de la cintura haciendo que se frene sin poder seguir escapándose. — ¡Suéltame! — cuestiona mientras se mueve. Le da un beso en el cuello —No vas a escaparte de mi ahora que te tengo — susurra. Ella sin dar otra respuesta se gira en su mismo eje sin que él la suelte y una vez que estaban a centímetro de sus rostros pero algo los saca de contextos a ambos que hacen que se dejen llevar por el fuego interior. Se besan pero otra vez ella lo aleja sacándose las

