—Es solo un capricho, tienes que empezar a salir —Se sigue distanciando. Peligrosamente se vuelve acerca tomando fuerte de su cintura —No eres eso, eres la única que en este mes me dan ganas de seguir y no sé cómo pero has logrado algo que nunca creí recuperarme. Te necesito a mi lado para seguir — le asegura. Temía por el simple hecho de perderla y quedarse con ese sentimiento de no hacer nada para poseerla como tanto imaginaba. En ese mes se sintió atraído por Angélica algo que quiso tantas veces negarse hasta que le pudo el deseo de tenerla cerca, por segunda vez, podía sentir ese llama que tanto lo incendiaba por dentro. Tal vez, ese fuego que creía apagado el día de la pérdida de su mujer en aquel accidente trágico que sufrió dejándole una marca difícil de borrar pero no imposible d

