Amaro: Cuando le digo que no me iré de la puerta de su casa para que no se escape y poder hablar con ella creo que recibiré un golpe, pero como no es así me arriesgo y le doy la idea de prestarme su sofá que es más cómodo que dormir en el suelo aquí afuera en el pasillo, no tengo esperanza que acepte, pero para mi sorpresa lo hace y eso me da a pensar que no todo este perdido entre nosotros. Como niño bueno cuando entramos a su departamento me acomodo en el sofá mientras le doy vueltas a las cosas, el cómo serán mañana al despertar, no duermo en toda la noche de lo ansioso que estoy quisiera que me diera una oportunidad para estar con ella, es mi mayor deseo, ella es mi vida, nada tiene sentido sin ella, no quiero sonar ególatra, pero creo que valgo la pena. Como no dormí en la noche muy

