Lucía Cáceres Los últimos días han sido un torbellino de emociones. Mi paciencia con Katia está llegando al límite; su actitud de mosquita muerta me irrita. Pareciera que se esfuerza por estar siempre cerca de Matías, coqueteando disimuladamente y buscando cualquier pretexto para acercarse a él. Mis hermanos parecen no notar sus intenciones o simplemente se hacen los desentendidos. Ellian está completamente cautivado por ella, y Matías la tolera como si fuera una hermana menor. La verdad es que no me gusta nada la forma en que ella actúa, y me frustra que nadie más lo vea. Para añadir más complicaciones, Daniel está presionando insistentemente para que conozca a su padre. Así que aquí estoy, en la mansión de los Mackenzie. Al principio pensé que sería una casa modesta, pero me sorprendi

