Pufff… A mí me gusta dormir sin bragas y a veces me gusta estar completamente desnuda, espero que eso no le moleste o incomode a mi amado esposo. Todo eso me lo han enseñado un par de locas y ahora me he acostumbrado. —Hablemos de negocios —dice Dayron mientras le quita la copa que el n***o me iba a dar. Presiento que está molesto y que tiene mucha desconfianza. —Tengo conocimiento de cada uno de los inversionistas, sé cómo trabajan y cuáles son sus rutas —tomo la copa que el n***o me brinda amablemente. —Eso es bueno —dice con ironía. ¡Estoy segura de que no me cree! —Hmm… bueno, pero tienes que tener presente que hay mujeres de compañía y te aseguro que no son tan baratas. Hay muchos hoteles de cinco estrellas y en ellos habitan las putas más finas que se pueden ver en el mundo en

